Las recientes declaraciones del presidente del BCR en Washington, de que la recuperación económica de El Salvador “será sin dudas una de las más débiles”, coincide con los datos que a mayo muestran que persiste la contracción económica...
Escrito por Claudio M. de Rosa.19 de Julio. Tomado de La Prensa Gráfica.
La economía salvadoreña aún no levanta cabeza. El fin del ciclo recesivo anunciado por las autoridades gubernamentales se contradice con diversos indicadores que muestran que la economía sigue más complicada que el año pasado. Aunque la economía de EUA y de los otros países de Centroamérica muestran signos de recuperación, El Salvador, que era líder en la región y su calificación lo ubicaba entre los tres mejores de Latinoamérica, ha quedado a la cola, en tanto que el gobierno no ha tomado medidas de política macroeconómica de reactivación.
Ahora se tiene una inesperada salida de inversión extranjera por $265 millones en el primer trimestre de 2010, según el BCR, reduciéndose su total de $7,132 millones en diciembre de 2009 a $6,867 en marzo. Una reducción de 1.2 puntos del PIB, que ha contribuido a frenar la actividad económica nacional en los primeros meses del año. En efecto, el Índice del Volumen de Actividad Económica, IVAE, tendencia ciclo “mensual” publicada por el BCR, muestra una reducción de la tasa de recuperación, de 0.61% en enero a 0.58% en febrero, 0.51% en marzo y 0.32% en abril. Por su parte, el IVAE, tendencia ciclo “anual”, confirma que la economía se contrae -4.1% a abril, sobre un volumen de producción que ya había caído -4.2% el año pasado, por lo que en términos acumulados de dos años se tiene una contracción de -8.1%, porcentaje que se mantiene prácticamente invariado desde enero de 2010.
La caída de la inversión extranjera puede resultar de un pago neto de préstamos al interior de las mismas empresas o por un cambio de un crédito externo a uno local. Esto último tiende a ser contradictorio con el saldo de crédito al sector privado, que cayó $342.1 millones en el año a mayo de 2010, contracción equivalente a 1.5 puntos del PIB. Otra explicación puede resultar de posibles retiros de capitales extranjeros del país. No es extraño que se produzcan salidas netas de inversión extranjera, como la que se dio en el primer trimestre de 2009, cuando salieron $31.7 millones, en buena parte por la incertidumbre electoral. Pero, una salida de $265.2 millones es muy grande como para ignorar el alto grado de incertidumbre política, económica y de seguridad que se vive el país.
La menor actividad económica a mayo de 2010 se corrobora con la recaudación del impuesto sobre la renta, ISR, que alcanzó a $535.3 millones netos, con una caída de -1.0% respecto a 2009, cuando se recolectaron $540.7 millones, monto que ya reflejaba una disminución de -3.5% respecto a 2008, según el BCR. La recaudación bruta de “pago a cuenta” del ISR (reflejo de la actividad económica en los primeros cinco meses de 2010) se redujo -4.2% y retención cayó -2.7%. Este último refleja, en gran parte, pago de impuestos de trabajadores, donde su reducción puede ser una combinación de menor número de trabajadores empleados o que, ante la creciente tasa de desempleo, algunos han aceptado recibir menores ingresos a cambio de no estar cesantes. Y el IVA declaración, que refleja el nivel de actividad económica interna, cayó -1.9% a mayo, incluyendo el efecto de la reforma tributaria, lo que sugiere que la actividad económica cayó en una proporción similar durante los cinco primeros meses del año.
Contrario a lo que expresan las autoridades, la reactivación económica salvadoreña no debe fincarse en una marcada recuperación de la economía estadounidense. La Reserva Federal rebajó levemente su proyección de crecimiento en su reunión del 22-23 de junio y manifestó que tomará entre 5-6 años para que la economía esté plenamente recuperada. En efecto, el consumo, que aumentó en el primer trimestre, cayó en los meses siguientes; la venta de casas cayó tan pronto se terminó el incentivo fiscal en mayo; el desempleo que cedió marginalmente, se ubica en 9.5% (14.6 millones desempleados) a junio, el cual excluye el incremento en 415 mil trabajadores calificados como “marginales”, con un total de 2.6 millones, porque tienen más de 12 meses sin empleo y que desalentados no buscaron trabajo en las últimas 4 semanas. Mientras tanto, el desempleo hispano se mantiene casi inalterado en 12.4% en 2010, lo que oscurece el aumento de remesas que reporta el BCR.
Las recientes declaraciones del presidente del BCR en Washington, que la recuperación económica de El Salvador “será sin dudas una de las más débiles”, coincide con los datos que a mayo muestran que persiste la contracción económica, discurso diferente al que se hace localmente para mostrar una recuperación que aún no existe.
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