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2009/11/09

¿Golpe de Estado al presidente Funes?

Pueden poner al presidente en una situación similar que la reina de Inglaterra o del rey de España, “que reinan pero no gobiernan”... usted “preside pero no gobierna”, porque eso lo haremos los del FMLN desde la Asamblea.

Escrito por Claudio M. de Rosa.Lunes 09 de Noviembre. Tomado de La Prensa Grafica.

Pocas veces se analiza qué podría suceder con un cambio de correlación de fuerzas políticas, como el que se ha dado en la Asamblea Legislativa en las últimas semanas. Es necesario seguir los eventos desde cuando don Mauricio Funes inicia su campaña como candidato del FMLN, en cuya carrera se señaló que el riesgo de votar por él era que estableciera en El Salvador el modelo venezolano de Socialismo del Siglo 21.
Fue enfático en negar esto y, hasta este momento, ha demostrado ser una persona cabal, que respeta su palabra.

Pero mantener su posición le ha traído duros enfrentamientos con el FMLN, que está sometido fundamentalmente por el Partido Comunista Salvadoreño (PCS) y la FPL que nació de las entrañas del PCS. Para ellos, el presidente Mauricio Funes los ha desilusionado, porque el ascenso al poder no les ha permitido avanzar por el camino del cambio para imponer el Socialismo del Siglo 21, que es similar al modelo de Fidel Castro, pero con ropaje nuevo. Para el FMLN, esta divergencia no se debe enfrentar abiertamente, porque quien tiene el poder formal es el presidente, que goza alta popularidad. Entonces, se comienza a buscar una nueva estrategia para doblegar al mandatario.

Apegados a la tradicional conducta de los comunistas, la más alta dirigencia del FMLN, que en diversas formas se le vincula con las FARC y se señala de mantener estrecha relación con el presidente Hugo Chávez –fuentes de donde provendrían recursos financieros–, comienza a desarrollar una estrategia para lograr manejar al menos 56 diputados. Esto, al igual que en Nicaragua, requiere dividir a la derecha y comenzar a desarrollar un poder político arrollador, para imponer su proyecto histórico.

Observemos la situación tal como se analizan las posibles jugadas al ver los movimientos en el tablero de ajedrez. Si todo lo sucedido se mira solo como divisiones en ARENA y alianzas políticas con el PCN, pareciera que todo es simplemente un reacomodo político, para hacer más fácil la implementación del Plan de Gobierno del presidente Funes, especialmente en situaciones que requieren en la Asamblea Legislativa más de 56 votos, mayoría calificada. Sin embargo, esto tiende a esconder un grave peligro para el presidente Funes, a quien posiblemente no le den jaque mate, pero pueden ponerlo en situación de “ahogado”, sin espacio u opciones de movimiento, porque por presión o acuerdos de diversas naturalezas, el FMLN puede lograr el apoyo de los 10 diputados del PCN y los 12 del denominado GANA, con lo que superan los 56 votos: así domina el Primer Órgano del Estado.

De esta manera, la dirigencia radical del FMLN puede comenzar a construir con mayor rapidez el Socialismo del Siglo 21, porque estaría en condiciones de pasar toda ley que desee y en la forma que considere necesaria, manteniendo capacidad para rechazar cualquier veto del presidente de la República. Lo anterior puede poner al presidente Funes en una situación similar que la reina de Inglaterra o del rey de España, “que reinan pero no gobiernan”, lo que traducido a nuestro sistema político sería lo mismo que decir: usted “preside pero no gobierna”, porque eso lo haremos los del FMLN desde la Asamblea. Si se observa bien, esto sería igual que un golpe de Estado al presidente Mauricio Funes, a quien le dejarían como funciones fundamentales: firmar las leyes, cortar cintas de inauguraciones, dar discursos en el país y hacer una labor de relaciones públicas en el exterior.

Todo esto sugiere que es de imperiosa necesidad poner atención y ver cómo se protege la institucionalidad en torno a la Presidencia de la República, para que no se altere la democracia que tanto ha costado construir, que se respete la voluntad del electorado y se proteja el sistema de libertades que goza El Salvador.

Como el camino que siguió Hugo Chávez le tomó 20 años para imponer el Socialismo del Siglo 21 y se conocen sus aciertos y errores, el FMLN, con estos cambios en la correlación de fuerzas políticas, puede tomar 20 meses en desarrollar e imponer su Proyecto Histórico Revolucionario.

Si esto fuera lo que efectivamente y a conciencia desea la mayoría, no hay más que aceptar; pero si se logra con argucias políticas, debe preocupar, porque deshacer el camino andado hacia el Socialismo del Siglo 21 es difícil y el costo del retroceso es mayor. Esta es una posible jugada en el ajedrez político salvadoreño, en el cual se dictan jugadas desde el exterior, igual como ha sucedido en Honduras.

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