En este momento buena parte de la atención pública está centrada en los efectos del huracán Ida en El Salvador, lo cual enmarca todo el drama humano de muerte, destrucción, personas desaparecidas y miles de damnificados.
Escrito por Romeo Ramos Amaya. Domingo 15 de Noviembre. Tomado de La Prensa Grafica.
La población salvadoreña aunque pueda parecer pesado aceptarlo ya está acostumbrada a estas escenas, ya que estas han vivido otros fenómenos naturales como tormentas tropicales, terremotos y erupciones volcánicas. La respuesta de las autoridades se ha concretizado prácticamente en las mismas acciones: rescate de cadáveres, evacuación y reubicación de sobrevivientes, atención médica a damnificados ¡Qué bueno que se ha hecho todo esto! Pero no basta y sigue faltando educación en fenómenos naturales extremos.
¿Qué significa esto? Implica la formación de una concepción racional y de actitudes. Esto incluye pensamientos, sentimientos y conductas sanas y objetivas hacia las condiciones geográficas del país, los factores o condiciones de riesgo en los cuales vive buena parte de la población y hacia los mencionados fenómenos.
La labor educativa comprende, la preventiva para evitar que sucedan determinadas situaciones.
Surgen las siguientes preguntas: ¿Qué orientación tendría? ¿Qué elementos comprendería ante situaciones como la actual? ¿Qué beneficios se obtendrían? La orientación sería formar una concepción racional y lógica, de cómo y por qué suceden estos eventos, pues existen causas geográficas y humanas que los provocan, no están determinados por fuerzas sobrenaturales, los elementos se basarían en datos técnicos como los volúmenes reales de agua que pueden llegar a correr por un río, el impacto de esto, las posibilidades de desplazamientos de tierra, los alcances de estos, los signos previos ante la inminencia o presencia de estas situaciones como ruidos, vibraciones, grietas, cursos de agua anormales, plantear los contenidos a partir de las condiciones concretas de cada lugar y cuáles deben ser las formas de pensar y actuar a escala individual y colectiva antes y durante la presencia de estas situaciones.
Los beneficios no serían solo de salvar vidas, objetos o ahorrarse recursos, sino también en la salud mental de las personas, porque al formar una concepción racional se estaría superando toda respuesta emocional negativa, la cual, cuando se da, deja una huella nociva, daña la salud mental y a la vez provoca reacciones conductuales que en muchos casos llevan a la muerte.
Esa educación debe realizarse en ambientes como la escuela y los lugares habitacionales de riesgo, y debe de hacerse ya, porque hay factores que seguirán generando estas situaciones, en sentido amplio, ante el deterioro ecológico global, a escala nacional la depredación ambiental, la crisis de vivienda y otros como la condición geográfica relacionada con aspectos como el límite entre las placas tectónicas de Cocos y el Caribe que siempre harán de El Salvador una zona susceptible a los terremotos. También hay factores psicosociales como el pensamiento determinista que debe ser superado.
El suscrito ya planteó esto una vez, en este mismo espacio y hoy en esta coyuntura lo replantea de nuevo: debe formarse una cultura de Educación en Fenómenos Naturales Extremos.
De igual forma reitero la petición de ayuda técnica y financiera, para la elaboración y difusión de un programa sobre la mencionada educación.
Como es esto? con educacion acerca del origen y lo propenso de nuestro territorio a los desastres naturales estariamos reduciendo los riesgos? Nada mas? El estado no tiene ninguna obligacion ante la poblacion mas desposeida del pais( que son las que mas sufren por este tipo de calamidades)? No me joda!!! Esa educacion es bien necesaria pero si no se preocupan por detener el deterioro social que esta a la base del ejercito de mareros como vamos a esperar de que se adopten estas medidas educacionales? Lo primordial es al menos tener un plan preventivo. hay que ubicar edificaciones seguras adonde mover la gente antes de que las tormentas lleguen y no cuando ya esen cayendo. En algo tiene razon: hasta ahora las autoridades solo llegan a recoger muertos( ni eso hacen bien.... muchos los entierran en fosas comunes sin identificar..una verguenza!!). En otras palabras nuestra gente esta sola ante la inmisera naturaleza y ante la cavernicola derecha politica.
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