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2009/11/15

Reflexión, NO celebración

La sangre y la muerte de nuestra historia reciente deben servir siempre como el marco de una reflexión profunda. Se mira hacia atrás para no repetir esquemas sociales que pudieron haber detonado una absurda guerra que mantuvo a El Salvador bajo las balas durante más de una década y costó la vida de miles de personas. Celebrar eventos y episodios sangrientos, de dolor, registrados en esa época, es un irrespeto a la paz y a la memoria de las víctimas, al país.

Escrito por Gabriel Trillos. Domingo 15 de Noviembre. Tomado de La Prensa Grafica.

Por eso considero reprochable que la dirigencia del FMLN haga gala pública de sus acciones y decisiones de lo que sucedió en noviembre de 1989 con lo que denominaron ofensiva guerrillera y llevaron las balas hasta la capital, en su intento de llegar hasta “el tope” y tomar el gobierno por la fuerza.

El episodio de la ofensiva fue un acto de guerra en el que miles de ciudadanos sufrimos el rebalse de un conflicto, en el que los civiles fueron el principal blanco de las balas de ambos lados, batallas llevadas a la capital. Una escena que para esos días muchos pueblos del interior del país ya habían sufrido una y otra vez y habían caído destruidos en su totalidad por los enfrentamientos.

La comandancia guerrillera, ahora convertida en dirigencia política del partido en el gobierno, ha realizado eventos y jornadas para enlazar sus mensajes presentes con el capítulo sangriento de noviembre del 89; para enlazar la victoria electoral de marzo pasado obtenida gracias a la popularidad de Mauricio Funes, y en paz y democracia, con la confrontación bélica que significó muerte y destrucción del país; para recalcar que su proyecto de un estado comunista continúa siendo el objetivo. No tiene sentido la relación.

Lo que sí concreta esta reflexión de la dirigencia del FMLN, y cada vez más, son las diferencias entre el presidente Funes y el partido, pues yo no he escuchado en ninguna de las intervenciones actuales del mandatario ni en ninguno de sus discursos ni en sus promesas como candidato, ni en los discursos y mensajes de sus más allegados asesores, que exista algo parecido a un proyecto comunista, a un proyecto del denominado socialismo del siglo XXI. Por el contrario, el jefe de Estado ofrece cambios sociales fundados en ideologías modernas, renovadas. Ahora bien, el presidente deberá tener más de cerca lo que está sucediendo al interior de los ministerios y entidades dirigidas por “duros” del partido para que el denominado proyecto comunista no se le cuele por allí, y que cumplan con el proyecto que el presidente intenta desarrollar.

La ofensiva es planteada y celebrada como el acto clave del proyecto del FMLN, mientras la firma de los Acuerdos de Paz, registrada en enero de 1992, pasa casi marginada por este partido político. Celebran la guerra, pero poco hablan de la paz. Esperemos que este próximo enero sea diferente cuando se cumplan 18 años de la llegada de la paz y la democracia a El Salvador.

La revista Séptimo Sentido, de LA PRENSA GRÁFICA, entrega hoy un excelente reportaje alrededor de los sucesos de la ofensiva del 89 con el enfoque correcto de reflexión de un episodio de la historia. Las voces de protagonistas de la entonces guerrilla y del ejército realizan una retrospectiva en un tono aleccionador.

Y con todo el respeto del pensamiento político de cada quien, con el derecho que nos da la democracia a debatir ideas con ideas, a la sincera reflexión, con el respeto a la memoria de los fallecidos durante la guerra y sus familias, considero que la ofensiva no debe ser celebrada ni recordada con ese orgullo con la que algunos plantean. Debe ser recordada como un triste episodio de guerra. De muerte.

1 comentario:

  1. Pues si, entiendo que la guerra no es cosa de celebrar. Sin embargo se estudia la segunda guerra mundial por todo el mundo, hasta en nuestas escuelas! Y eso no le parece repugnante?. Protesta ud por eso?. La guerra nuestra fue absurda por que la dosis de violencia y desprecio con la que la clase dominante gobernaba era totalmente desproporcionada. Ese fue uno de los detonantes del aspecto absurdo que ud señala. Ironicamente es de alli que surge el inmenso reconocimineto y apoyo gubernamental internacional del que gozo la guerrilla durante toda la guerra. En ese sentido la guerra no fue absurda. El pueblo se canso de tanta represion. Se canso del eterno atraso de la derecha y comenzo a responder con las armas en la mano. Visto desde cierto punto de vista es una de las epopeyas mas grandes y heroicas que prueban la grandeza de nuestro humilde pueblo. Se equivoca uds sr escritor. Protesta uds por las respectivas celebraciones areneras? Eso si es vergonsozo. Basta ver el reporte de la comision de la verdad para entender que todas esas celebraciones son anticritianas, inhumanas, sangrientas y obscuras. No es que se celebre, se conmemora esa ultima batalla, tan necesaria para obligar a la derecha retrograda a parar la guerra y a negociar. Esa ultima gran batalla la pagamos con vidas pero valio la pena. Ud que hizo? Ud se queja de que la guerrilla llevo la guerra a la capital . Si ese era el obejtivo y de alli su gran repercusion y efecto. Es importantisimo conmemorarle y estudiar todo ese obscuro pasaje de la vida salvadoreña: para que no se vuelva a repetir!! Los animales esos derechistas salvadoreños jamas deben olvidar esa leccion que el pueblo les dio. El pueblo tampoco olvidara de la fuerza imparable que lleva en sus adentros....en sus hijos de cualquier generacion... alli estan.. a partir de esa espantosa guerra...alli estan ... siempre... listos... para aleccionar posibles tiranos derechistas del futuro. Es mas don... uds tambien deberian de celebrar el favor que el frente de hace dos decadas les hizo: abrirles la puerta a una manera mas humana de convivir en nuestro paisito.

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