Comentarios mas recientes

2010/11/11

EDH-A los policías, educadores, funcionarios públicos…

 Regina de Cardenal.11 de Noviembre. Tomado de El Diario de Hoy.

Esta semana nos tocó experimentar de nuevo el dolor de unos padres que lloraban desconsoladamente al despedirse de su hijo, quien fue asesinado desalmadamente en una zona donde han asaltado a muchísimas personas. Mi esposo, mi hijo, varios amigos y conocidos han sido víctimas de estos ataques a punta de pistola en esa misma zona. A pesar de las denuncias los maleantes siguen delinquiendo impunemente.

Cuando vemos un sufrimiento tan espantoso en personas cercanas tenemos que comprender que es verdaderamente alarmante saber que diariamente viven esta barbarie muchas familias salvadoreñas, sin esperanzas a que se haga justicia. No es posible que nos acostumbremos a ver normal que haya 13 homicidios al día, niñas, niños y jóvenes desaparecidos, torturados, desmembrados...

Más aflictivo es que mientras estos criminales atentan contra la población desprotegida, los encargados de velar por el orden, la moral y el bien común en vez de ver cómo solucionan esta crisis de terror, pareciera que tienen una agenda diferente. Me refiero a una nueva peligrosa política nacional que puede crear nuevas generaciones más confundidas, débiles y violentas.

Padres de familia están denunciando una disque "educación sexual", que se está dando en escuelas en diferentes partes del país, que más bien parece "corrupción sexual".

Todas coinciden en que lo que les están enseñando a niños y niñas pequeños desde tercer grado es a que usen diferentes tipos de anticonceptivos, sin el conocimiento, permiso, ni consentimiento de sus padres. En uno de estos centros educativos llegaron policías (hombres) a decirles a niñas de 10 años que si querían "darse gusto" que pidan en las unidades de salud pastillas o incluso inyecciones, que médicamente está comprobado pueden afectar gravemente su salud.

Estos padres, indignados por el abuso de autoridad y violación a sus potestades como primeros educadores de sus hijos se han quejado, recibiendo respuestas amenazantes de algunas directoras, que pareciera se sienten con más derechos que los papás. Gracias a Dios algunas madres han logrado parar esta amenaza contra sus hijos.

Por esto he decidido hacer esta petición, como madre de familia salvadoreña, preocupada por el futuro de nuestro país, a la conciencia de los docentes, policías, funcionarios públicos, médicos, enfermeras, educadores y toda persona que tiene la oportunidad de ser una buena influencia en la juventud, para que vean el daño que les hacemos a los jóvenes al no creer en sus capacidades de autodominio y de poder luchar por ideales altos y nobles.

Los jóvenes necesitan que creamos en ellos, que les demos las herramientas para que puedan alcanzar las metas que se trazan. Que les enseñemos que la felicidad se encuentra en darnos a los demás, en cultivar buenos sentimientos, en vencer nuestros propios caprichos, egoísmos y pasiones desordenadas.

Es absurdo pensar que los jóvenes deben abstenerse de usar drogas, alcoholizarse o delinquir, pero no de tener relaciones sexuales desordenadas, que son las causantes de la proliferación de enfermedades de transmisión sexual, traumas, embarazos fuera del matrimonio, suicidios, etc. Si ese es el mensaje que reciben de los adultos a quienes deben de respetar, ¿qué podemos esperar de ellos?

Señores, les pido que piensen en que este desmoronamiento social nos afecta a todos. Que sus hijos, hermanos, nietos, que tarde o temprano van a ser víctimas de esta ola de inmoralidad y degeneración. Si a ustedes no les gustaría que un extraño les hable a sus hijos sobre temas que sólo ustedes tienen el derecho de tratar con ellos, respeten a los demás padres.

La sexualidad y la afectividad son cuestiones muy delicadas que pueden orientar o desorientar a la juventud. Las leyes protegen los derechos de los padres como educadores insustituibles, respétenlos ustedes también. Además, al dar una educación correcta, con valores morales, tendremos jóvenes responsables y con carácter fuerte para poder aportar al mejoramiento de la sociedad y todos ganamos. Sumemos, no restemos. Unámonos por el bien de todos.

elsalvador.com :.: A los policías, educadores, funcionarios públicos…

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comentarios que incluyan ofensas o amenazas no se publicaran.