Comentarios mas recientes

2011/03/23

LPG-Editorial-La principal responsabilidad del desarrollo siempre será nuestra

 Pero en una visita de este tipo también hay que tener en cuenta que no sólo los temas importan, sino también la atmósfera humana, las percepciones compartidas y las iniciativas que pudieran surgir en función de proyectos en desarrollo.

Escrito por Editorial.23 de Marzo.Tomado de La Prensa Gráfica.
 

Como es natural, la visita del Presidente Obama a nuestro país, que se ha dado en una coyuntura internacional tan compleja, acarrea no sólo un cúmulo de expectativas por el hecho de realizarse, sino que abre múltiples expectaciones sobre lo que realmente puede obtener el país de resultas de la misma. Es decir, qué de real y realizable podría quedar como efecto de lo que se hable, se acuerde o se esboce en las pocas y apretadas horas de la presencia personal. Sin dramatizar el hecho, el que nuestro país sea de nuevo punto de arribo de un Presidente estadounidense en una gira latinoamericana debería significar un estímulo para continuar en el esfuerzo constructivo, tanto interno como regional e internacional. Lo que hemos dicho tantas veces y que ahora mismo tiene especial vigencia: la ejemplaridad básica de nuestro proceso debe ser capitalizada con positivismo y con creatividad.

Los puntos tratados por los Presidentes Obama y Funes son los esperables, dada la problemática que ahora mismo se enfrenta en El Salvador y en Centro América. Se anuncia un aporte de 200 millones para seguridad regional centroamericana, y Obama ha manifestado que en este como en otros temas el liderazgo de El Salvador es fundamental. Se ha hablado también de migración, y de hacer los esfuerzos necesarios para que nuestros connacionales no necesiten ir a buscar oportunidades fuera. Y en cuanto a la Asociación para el Crecimiento, los proyectos concretos se definirán en el futuro inmediato. Pero en una visita de este tipo también hay que tener en cuenta que no sólo los temas importan, sino también la atmósfera humana, las percepciones compartidas y las iniciativas que pudieran surgir en función de proyectos en desarrollo.

Una cosa sí hay que tener muy clara, y que ayuda a no forjarse ilusiones desmedidas: la responsabilidad principal sobre la seguridad, la estabilidad, el desarrollo y el progreso del país y de su gente ha estado, está y continuará estando en nuestras propias manos. Esa tarea, que nos compete de manera irrenunciable, necesita, desde luego, acompañamientos suficientes, y el de Estados Unidos, por las condiciones de nuestra relación histórica renovada en el tiempo, es uno de ellos. Por eso ha sido tan saludable que la nueva Administración del país le haya apostado, desde un principio, al mantenimiento y al fortalecimiento de dicha relación.

Conforme al sentido en que ahora se presentan los vínculos internacionales, y específicamente en este caso el de El Salvador con Estados Unidos, todo hace ver que es mucho más factible desarrollar una interacción positiva y expansiva sin la interferencia de factores distorsionadores como los que se daban en el pasado.

Por la misma naturaleza de la globalización en marcha, se ha venido pasando en todas partes de la dependencia a la interdependencia, sin desconocer las asimetrías reales entre regiones y entre países. Esto también es un activo nuevo, que favorece de manera significativa los intercambios de toda índole, poniéndolos en un plano de mutuo beneficio.

El antiguo concepto de traspatio ha quedado atrás. Hoy se habla de alianzas estratégicas. Es una forma mucho más realista y respetuosa de concebir y practicar las relaciones internacionales. Lo más importante, pues, es darles forma, contenidos y sostenibilidad a dichas alianzas, para que respondan a las necesidades de todos, tanto países como ciudadanos. El Presidente Obama reiteró ayer que considera a El Salvador como un socio, y eso es lo que hay que potenciar y desarrollar.

La principal responsabilidad del desarrollo siempre será nuestra

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comentarios que incluyan ofensas o amenazas no se publicaran.