Norma Guevara de Ramirios.22 de Marzo.Tomado de Diario Co Latino.
El 15 de Marzo de 2009 es una fecha memorable porque resume la decisión soberana del pueblo salvadoreño por el cambio, por la alternabilidad en el ejercicio del poder gubernamental y la capacidad de vencer el miedo, la mentira y las prácticas fraudulentas. El resultado en sí mismo es un cambio. La derecha unificó todas las fuerzas partidarias, el dinero y los medios de comunicación, alrededor de su candidatura presidencial en aquélla batalla y la perdió. El Presidente Mauricio Funes Cartagena y el Vicepresidente Salvador Sánchez Cerén fueron electos, están ahora en pleno ejercicio impulsando cambios a favor de las mayorías y fortaleciendo las instituciones.
Ahora el país experimenta cambios sensibles, todavía inferiores a las necesidades, pero orientados a la justicia social sin precedentes. Este cambio se ve cuando la Escuela de Río Zarco en Santa Ana, los ganaderos, los estudiantes, el Ministro de Educación y el Presidente Funes se encuentran para inaugurar la entrada de escuelas al programa de Vaso de leche; los estudiantes mejorarán su nutrición, en este breve lapso, menor de dos años, para ellos y ellas recibir alimento escolar, cuadernos, uniformes y zapatos es un derecho garantizado y una protección a las familias ante los efectos de la crisis económica internacional que nos afecta.
Cuando los pacientes de hospitales públicos que padecen enfermedades que requieren medicamentos permanentemente, ya no tienen que pagar para ir por ellos; cuando cualquier persona sin protección del Seguro Social acude a los centros de salud y hospitales sin obligación de pagar la llamada cuota voluntaria; cuando los adultos mayores de 70 años, en los 32 municipios más pobres, reciben su pensión solidaria, cuando los pequeños agricultores que producen frijoles y maíz reciben semillas, fertilizantes y están empezando procesos de asistencia técnica y créditos; entonces se ve, se siente y se vive el cambio que nos acerca a la justicia social.
Decenas de miles de pensionados mejoraron su ingreso al nivelar las pensiones menores a 208 dólares, miles de maestros que sufrían por la incertidumbre de ser contratados cada fin de año, tienen seguridad para trabajar; miles de empleados en el Estado pasaron a gozar de estabilidad que jamás tuvieron; los discursos de apoyo a los soldados de la Fuerza Armada pasaron a ser respaldados con hechos modestos pero concretos.
Las relaciones diplomáticas abiertas con Cuba, con Vietnam, la visita que tendremos del Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, son señales de una inserción soberana y digna que no tuvimos antes.
En el pasado el alineamiento de poderes era prácticamente automático, no permitía ver la diversidad de enfoques, ni hacer sentir contrapesos entre una instancia y otra. Cuando el FMLN gana la Presidencia, advirtiendo que en la Asamblea Legislativa, la suma de escaños de la derecha es mayor a los escaños del FMLN, muchos analistas, caracterizaban la situación como políticamente frágil; otros, identificaron en el resultado electoral, un mandato popular de concertar y negociar permanentemente para sacar adelante al país; esta visión resultó más acertada. Hay asomos de cambio en otras instancias a las que nos habíamos acostumbrado a ver como protectoras de los poderes económicos que sin ser institucionales han ejercido dominio en el Estado, así lucen algunas resoluciones de la Sala de lo Constitucional de la CSJ.
El país arrastra serios problemas como alto endeudamiento, violencia y delincuencia, pobreza estructural acumulada, intolerancia, impunidad; pero el cambio radica en mirar y reconocer la realidad para enfrentarla y cambiarla, asumir el día a día y sentar bases sólidas a un futuro de justicia y equidad. Los revolucionarios y revolucionarias, los patriotas y demócratas, la ciudadanía luchadora y victoriosa que aquél 15 de marzo lloró de gozo, marchó en las calles a saludar su victoria y a su Presidente y Vicepresidente no puede vencerse ni cruzarse de brazos ante la realidad. Sabe advertir lo que nace, ha manifestado su disposición de defenderlo frente a las amenazas.
Ahora las gremiales empresariales y los medios no aplauden, critican y exigen. El FMLN como fuerza política ganadora asume su nuevo rol con madurez y responsabilidad; de alguna manera la separación de poderes definida por la Constitución se acercan al deber ser, su independencia y su capacidad de cooperar son ahora más ciertos.
El reto más grande, es el mismo del mundo actual, la economía, el empleo, los ingresos de la gente, el crecimiento, la diversificación de la producción, disminuir la dependencia alimentaria de las importaciones, la productividad, la reactivación de la agricultura. Si miramos hacia atrás y comprendemos el alto valor del paso dado el 15 de marzo, nos llenaremos de fuerza para avanzar, para seguir cambiando y resolver los problemas de nuestro querido país.
Quiero expresar mi descontento, ya que se esta promoviendo el reclutamiento militar obligatorio, soy padre de dos hijos en donde les he inculcado el amor y paz. En donde las armas no tienen cabida en mi familia, cuando se firmaron los acuerdos de paz se debió haber disuelto tanto en ejército guerrillero como el Militar, debimos tomar el rumbo de Costa Rica. Pero todavía existe intereses de ricos influyentes en la disque democracia salvadoreña.
ResponderEliminarMauricio Funes porfavor que su gobierno sea de Paz y no de armas.