Lea mañana el relato de dos salvadoreños que asistieron al entierro de Monseñor Romero y se vieron en medio de un tiroteo... de muertos.
Escrito por Carmen Rodríguez.24 de Marzo. Tomado de La Página.
Ambos lucharon por los derechos humanos, contra la guerra, contra la pobreza, contra la discriminación, ambos se solidarizaron con las víctimas de la violencia, tuvieron un sueño y ahora son considerados mártires en sus países. Pocas veces se ha comparado a monseñor Oscar Arnulfo Romero o a Luther King con algún personaje en América, pero parece ser que las características que tiene en común estos dos pastores cristianos tengan un solo significado para el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien en su visita a El Salvador visitó la cripta del religioso salvadoreño, cuyo proceso de canonización se encuentra abierto en el Vaticano..Durante el conflicto armado de El Salvador, Romero escribió una carta al entonces presidente estadounidenseJimmy Carter, en la cual le pedía cesar la ayuda económica al ejército salvadoreño para evitar más muertes por la guerra, "Señor presidente lo que este pueblo necesita no son balas, son frijoles", escribió Romero.
Unos años antes, el mismo presidente Carter, en un homenaje póstumo condecoraba al pastor evangélico que luchó por la igualdad de los derechos de la raza afroamericana en Estados Unidos, Martin Luther King, con la "Medalla Presidencial de la Libertad" y ahora tal como Monseñor Romero es un personaje reconocido en la historia salvadoreña, Luther King lo es la estadounidense.
"Obama ve a Monseñor Romero como a Martin Luther King, ambos son mártires de la lucha por los derechos humanos de los más necesitados, considero que así como tiene claro lo que Martin Luther King significa para la raza negra en Estados Unidos, significa Monseñor Romero para los salvadoreños y por eso visitará su tumba", asegura el obispo auxiliar de San Salvador, Gregorio Rosa Chávez.
Martin Luther King, fue asesinado el 4 de abril de 1968, cuando se preparaba para liderar una manifestación pacífica junto al "Movimiento por los Derechos Civiles para los Afroamericanos", en Estados Unidos, lucha que le hizo recibir el premio Novel de la Paz en 1964.
"... Hoy yo tengo un sueño, que algún día cada valle será elevado, y cada colina y cada montaña serán hechas llanas. Los lugares más ásperos serán aplanados y los lugares torcidos serán hechos rectos y la gloria de Dios será revelada y todo género humano se verá junto...", extracto del histórico discurso "I have a dream", del 28 de agosto de 1963.
Óscar Arnulfo Romero, murió el 24 de marzo de 1980, a manos de un franco tirador mientras oficiaba una misa en una pequeña capilla en San Salvador a las 6:00 de la tarde, después de su última y valiente homilía del 23 de marzo de 1980. "...En nombre de Dios pues y en nombre de este sufrido pueblo, cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos... Les suplico, les ruego, les ordeno!... Cese la represión!..."
Uno pastor evangélico y otro sacerdote católico, los dos son considerados héroes en América y fuera de ella, porque dedicaron sus vidas para luchar por la democracia, la libertad y los valores de sus pueblos, sin necesidad de usar de la violencia, dice Rosa Chávez.
Mañana se cumplen 31 años desde la muerte de monseñor Romero. En El Salvador, para unos es indiferente, para otros el religioso es un referente histórico y espiritual, pero para algunos es una motivación con carácter político.
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