Quisiéramos ver que alguna vez se sentaran a la mesa de trabajo, “hasta ver a Dios”, el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública, la Policía Nacional Civil, la Fiscalía General de la República y el Órgano Judicial a elaborar la base de ese proyecto que tanto se necesita.
Escrito por Editorial.25 de Junio. Tomado de La Prensa Gráfica.
A raíz de la enorme conmoción ciudadana producida por las masacres recientes, ejecutadas por integrantes de las “maras”, se ha dado una nueva presión hacia la institucionalidad, acosada desde hace tiempos por esta suma creciente de actos criminales que han desbordado todas las medidas de contención puestas en práctica. Hoy, la institucionalidad vuelve a mostrar su desesperación, que es distinta desde luego a la desesperación de la ciudadanía: aquélla responde a la crispación ante la factura política que crece día con día; ésta deriva de la angustia de sentirse desprotegida y a merced de la despiadada delincuencia que impera en el ambiente.
Ahora mismo hay un rebrote de iniciativas desde distintas instancias del poder público, tanto en el Ejecutivo como en la Asamblea Legislativa. Se habla de una nueva ley que penalice la pertenencia a pandillas, de más participación militar en la lucha antidelincuencial, de incorporar la pena de muerte, de usar más recursos tecnológicos en la lucha aludida, y así por el estilo. Surgen ideas como luces de bengala; pero lo que en realidad estamos necesitando es una gestión institucional integrada y articulada, que ilumine permanentemente las tareas por hacer, y que ataque en forma sostenida la complejísima problemática de la criminalidad, desde todos los ángulos.
El punto no es confiar en funcionarios determinados o desconfiar de ellos, como parece ser la obsesión de los políticos, sino hacer que los encargados y responsables de la gestión de la seguridad en su conjunto hagan lo que les corresponde para responder hoy –no ayer ni mañana– en la forma y efectividad debidas. Y eso sólo se puede lograr con un proyecto, no con medidas sueltas.
Responsabilidad institucional
Como es claramente perceptible al hacer una evaluación de lo ocurrido en el país a lo largo de esta etapa de posguerra, lo que más ha faltado es una verdadera responsabilidad institucional. Una especie de feudalismo a la vez imperante e inoperante impide ver los problemas y sus posibles soluciones en un marco de responsabilidades compartidas. Y en el caso de la seguridad, esto es aún más patente.
Lo lógico sería que las instituciones más directamente comprometidas en toda esta temática hicieran un trabajo común, tanto estratégico como funcional. Quisiéramos ver que alguna vez se sentaran a la mesa de trabajo, “hasta ver a Dios”, el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública, la Policía Nacional Civil, la Fiscalía General de la República y el Órgano Judicial a elaborar la base de ese proyecto que tanto se necesita. Porque leyes hay muchas y medidas ha habido más, pero lo que no se ha dado es efectividad sostenible; y así, lo que prevalece es un perverso pimpón en el que unos se culpan a los otros. De esto hay ya suficiente, y nada ha servido de veras. Habría que salir del repentismo atolondrado y entrar en la planificación bien calculada.
Lo más difícil será, sin duda, hacer interactuar una prevención que tiene que dar frutos sobre todo en el plazo medio y largo con una represión que debe ser efectiva ahora mismo y hacia adelante; pero querer ocultar esta dificultad y no asumirla enreda aún más las cosas, como vemos día tras día en el atribulado ambiente nacional.
Llamen uds a un foro donde participen las entidades mencionadas, mas la iglesia los partidos politicos, ONGs, universidades etc para dibujar el proyecto integral a desarrollar. Despues de dibujarle seran sesiones separadas donde cada sector del proyecto desarrolle planes practicas a implementar sin demora alguna. La cosa no reside unicamente en los cuilios, jueces y su accionar, la cosa es social, cultural, economica y politica.
ResponderEliminarNo esperen mas ... tomen uds la iniciativa y convoquen a los orgnismos indicados y anfitrioneen el encuentro de donde tiene que salir un plan. En realidad esta iniciativa deberia venir desde la izquierda pero no va a venir. Pero nada impide que uds mismos ejercen presion a la sociedad y le en impulso a esa iniciativa.Espero ver los resultados.
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