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2010/06/25

LPG-Presidente Obama: su atención, por favor

En su búsqueda de nuevos y mejores caminos, usted ha centrado interés en temas sociales y ambientales muy controversiales. Claramente difiere de los esquemas anteriores que apostaban ciegamente a que “lo económico resolvería tanto lo social como lo ambiental”. Como es de esperarse siempre, tales cambios, con sus implicaciones, generan preocupaciones, cuestionamientos y aun rechazo absoluto en muchos.

Escrito por Francisco Serrano.25 de Junio. Tomado de La Prensa Gráfica.

Hoy día se requieren grandes cambios que van mucho más allá de tantos proyectos y programas cosméticos del pasado. Con perspectivas económicas, sociales y ambientales tan tenebrosas, estos cambios no pueden ser simplemente ligeros refinamientos de tecnologías existentes. En muchos casos se requieren tecnologías nuevas, basadas incluso en ciencia nueva.

En el área ambiental, su Gobierno parece estar centrando atención y esfuerzo en temas muy trascendentales en estos tiempos, incluyendo el cambio climático, las energías renovables y –esperamos muchos– la biodiversidad. En estos tres temas El Salvador posee casi la mayor vulnerabilidad del continente americano, sin que por el momento hayan sido abordados con una seriedad remotamente adecuada por nuestros propios gobernantes. Como fue el caso de su país no hace mucho.

Pero en El Salvador también se ha estado desarrollando un campo totalmente nuevo en las ciencias energéticas, con derivaciones tecnológicas que su Gobierno no puede –no debe– seguir ignorando: el campo quizás mejor llamado como la combustión a baja temperatura.

Si sus asesores energéticos han omitido este campo de sus consideraciones, solo puede tratarse ya de una omisión inadmisible; inaceptable; absurda. Pues es por mucho la combustión más limpia y eficiente del mundo; de cualquier combustible orgánico; sólido, líquido o gaseoso. De hecho le pondríamos el reto a sus diez –¡cien!– mejores asesores energéticos y ambientales de demostrar que existe una solución más efectiva y prometedora para el problema de la desertificación en la región del Sub-Sahara en el África. Presidente Obama, dudamos muchísimo que puedan encontrar alguna que siquiera se le acerque.

La eficiencia y la limpieza de combustión ya no es materia de especulación como lo fue por negligencia durante casi una década y media en El Salvador, pues ha sido ya medida por expertos de una universidad de su país –la Universidad de California– así como de la Universidad Nacional Autónoma de México. Y en El Salvador mismo.

Las implicaciones de estas mediciones aún incipientes son escalofriantes. Con un uso de la leña 25 veces menor que las cocinas tradicionales en el tercer mundo, y con reducciones en las emisiones más dañinas de más del 99% –incluyendo el hollín, el metano, los óxidos de nitrógeno y el monóxido de carbono– estas cocinas han convertido a la leña, de la noche a la mañana, en el combustible renovable del futuro. Y ofrece perspectivas de mejoras inmediatas de calidad de vida rural jamás concebidas por la Organización Mundial de la Salud.

Como puede emplearse con todo combustible orgánico líquido, sólido o gaseoso, las implicaciones para los termo-generadores de electricidad de carbón de China, las cocinas de gas en el primer mundo (incluyendo su país), por supuesto para la grave deforestación en gran parte del mundo tropical y el cambio climático mismo, no tienen antecedente alguno. Ninguno. Como no lo tiene tecnología alguna para las perspectivas de desarrollo industrial en El Salvador; si cesamos en nuestras cegueras y miopías.

Sr. Presidente Obama: Con todo el respeto que merecen tanto sus asesores como sus eminentes científicos, los retamos a que demuestren lo contrario de lo acá afirmado. Y más bien lo incitamos a que se busquen alianzas de desarrollo inmediatas que sin lugar a dudas habrán de generar enormes beneficios inmediatos para el mundo entero.

Presidente Obama: su atención, por favor

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