A los Estados Unidos le protegen vecinos prósperos y pacíficos, tanto como le perjudican la pobreza, el desorden y la violencia incontrolada a sus puertas
22 de Marzo.Tomado de El Diario de Hoy.
El Presidente Obama representa mucho de su país y de su personal visión política y económica, pero principalmente los principios morales, ideológicos y jurídicos que fundamentan a los Estados Unidos. Es gracias al reconocimiento de que hay principios y libertades superiores y anteriores a la ley escrita y a la voluntad de una generación o un cuerpo representativo, que la democracia estadounidense perdura y continuará perdurando.
Eso es lo básico de los mensajes de todos los presidentes de Estados Unidos a las demás naciones: sobre cualquier circunstancia vamos a defender la democracia y las libertades esenciales. Son innumerables los problemas que toca enfrentar y los modos y estrategias para combatirlos o resolverlos, pero los rumbos están trazados desde el inicio de la República estadounidense.
Eso no se debe olvidar en los tratos del gobierno con el Presidente Obama ni por los ciudadanos que somos espectadores e inclusive intérpretes de la histórica visita: la Casa Blanca no otorga un cheque en blanco para que un gobierno así distinguido haga luego lo que le venga en gana, sino que habrá frutos en la medida en que se cuide el espíritu de lo que son los Estados Unidos y su esfuerzo por apoyar a la democracia y la convivencia pacífica en el mundo.
Hay además un punto de partida que fijan las actuales circunstancias: la crisis internacional, la fuerza que están cobrando las bandas criminales en la región, la creciente incapacidad de los gobiernos para luchar contra la delincuencia y la sedición a la democracia financiada por el chavismo, cuya fuente sigue siendo Cuba.
Es imposible dejar de reconocer la total divergencia entre los objetivos de los Estados Unidos y de la presidencia Obama, con lo que pretende Chávez y viene instigando el castrismo desde hace más de medio siglo. Pese a que todo país debe tener un margen de maniobra en sus tratos con otros gobiernos, no es moralmente válido mantener relaciones con regímenes que protegen el narcotráfico, que fraguan relaciones con el terrorismo internacional (Irán y la Libia de Gadafi) y que defienden sangrientas dictaduras.
La vecindad con pobres y violentos es ruinosa
Tampoco pueden los Estados Unidos favorecer políticas económicamente ruinosas, por lo que eso significa en presión demográfica, en un crecimiento de la migración ilegal. A Dios gracias estamos lejos de ser un Estado colapsado, pero las cosas en vez de ir para bien están cayendo en lo inverso, como dictaminan evaluadoras de riesgo como Moody's: la desconfianza de los inversionistas y los pequeños negocios en un país, se traduce en desempleo, altos precios y mayor pobreza.
El Ejecutivo salvadoreño ha dado un importante paso al llamar a los expresidentes de El Salvador y a líderes del sector productivo, a unirse en un esfuerzo para hacer nación, para recuperar la ruta al desarrollo. Eso viene haciendo por su lado el Presidente Obama: llegar a entendimientos con la oposición y trabajar en soluciones.
Pero sólo habrá colaboración en la medida en que no sea un diálogo de sordos y que además se revisen las ejecutorias y capacidades de los principales funcionarios y el resultado de sus programas. En cuestiones económicas hay medición, "termómetros y cuadros de fiebre", resultados.
A los Estados Unidos le protegen vecinos prósperos y pacíficos, tanto como le perjudican la pobreza, el desorden y la violencia incontrolada a sus puertas.
elsalvador.com, Mucho representa Obama pero sobre todo democracia
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