el ministerio de Hacienda sostiene que la deuda del país está dentro de los límites acordados con el fondo monetario internacional (FMI). Los analistas sostienen que no es recomendable el sobre endeudamiento
19 de Junio. Tomado de El Diario de Hoy.
Dentro de 15 años, el Gobierno salvadoreño tendrá que cancelar $200 millones en concepto de Bonos del Tesoro, que colocó este miércoles recién pasado para cubrir la ejecución de proyectos de inversión social.
Y pagará una cantidad similar en intereses, en vista del 6.7% anual de la deuda pactada a 15 años con los inversionistas.
El monto se suma a los $11,172.4 millones de deuda pública que registró el país al cierre de 2009.
A esa fecha, el saldo de la deuda representaba el 52.1% del Producto Interno Bruto (PIB), una cifra preocupante para muchos analistas económicos, ya que ha pasado a esa cifra desde un 45% en 2005.
Sólo en bonos colocados en el mercado internacional, El Salvador debe $4,040 millones acumulados de 2001 a 2009.
A esto se agregan los $200 millones que el Gobierno colocó esta semana en la bolsa salvadoreña. Y vienen otros $25 millones dentro de una semana en Letras del Tesoro (Letes), que es una deuda de corto plazo.
En el mercado bursátil local, la emisión colocada entre 2005 a 2010, asciende a $450.8 millones.
La diputada Milena Calderón de Escalón, de ARENA, confirmó ayer que el 13 de noviembre de 2009 la Asamblea Legislativa aprobó el decreto 179, que daba potestad al Gobierno de reorientar $300 millones, correspondientes del Programa Especial de Inversión Social (PEIS), de los cuales $150 millones estarían destinados a atender la emergencia que provocó el Huracán Ida Los otros $150 millones servirían para el Plan Anticrisis (PAC), que en su mayoría se utilizaron en la compra de uniformes escolares.
En forma paralela, los diputados autorizaron al Ministerio de Hacienda, a través decreto 180, la emisión de $300 millones de bonos, para poder ejecutar el PEIS, que se había quedado sin fondos.
"Contribuimos con los votos porque el programa, que fue aprobado durante la administración anterior, contribuirá a mantener el presupuesto de inversión social que es de interés para todos", afirmó.
Carlos Cáceres, ministro de Hacienda, aclaró que la colocación de bonos, respaldada por decreto legislativo, no significa que al Gobierno no le alcance el presupuesto para cumplir sus compromiso.
Detalló que los $300 millones que autorizó la Asamblea "estamos emitiendo $200 millones. La verdad es que sólo queríamos emitir $150 millones, pero hubo una demanda bastante buena por lo atractivo de la tasa de interés", dijo.
Sin embargo, no supo responder con detalles en qué programas específicos se usarán los fondos.
El funcionario añadió que los bonos se colocaron en el mercado interno por el interés de los inversionistas nacionales. Fuentes de las AFP aseguraron que de los $200 millones compraron $199.5 millones; medio millón de dólares quedó para pequeños inversionistas.
Sin importar, cómo quedó estructurada la emisión, Mauricio Choussy, director ejecutivo de Fitch Ratings El Salvador, ve con buenos ojos la transacción porque eso le quita presión al déficit fiscal.
Para Fitch, mientras el país tenga déficit fiscal la deuda continuará creciendo, por eso es importante revertir la tendencia. "Eso sólo se va a lograr en la medida en que El Salvador reduzca los gastos y eleve la carga tributaria, como lo hicimos ver el año pasado", dijo Choussy.
En su opinión, el país no sólo tiene problemas con el déficit fiscal, sino también con el social, en materia de salud, educación y seguridad.
Para el analista económico Claudio De Rosa, la adquisición de deuda es razonable, ante una situación de crisis que vive el país, siempre y cuando los fondos sean destinados exclusivamente a inversión.
"Sin embargo, hay una parte de lo que esta pidiendo el Gobierno, que todavía no ha entrado a la Asamblea, que se quiere para financiar gasto corriente y eso sí es cuestionable", expresó.
Si un país comienza a endeudarse en forma desmedida, dice De Rosa, se corre el riesgo de caer en una situación similar de Grecia y España, que se convirtieron en Estados paternalistas y ahora están en crisis.
A De Rosa también le llama la atención el hecho de que el Gobierno contara con la aprobación de emitir bonos desde hace 7 meses, lo haya realizado hasta ahora. "Lo encuentro extraordinario, ya que si hay tanta crisis en estos rubros que se proyecta invertir, porqué tardaron tanto en hacerlo... debieron de moverse con mayor celeridad para inyectar estos recursos a la economía", opinó De Rosa.
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