El CAM mantienen vigilancia en los espacios que fueron recuperados frente a los hospitales de Maternidad y Rosales, mientras los capitalinos caminan por las aceras incrédulos
Escrito por Lorena Baires.13 de Junio. Tomado de La Página.
El nuevo rostro de la zona hospitalaria del centro de San Salvador, entre las calles Arce y Rubén Darío, complace a los capitalinos que hoy caminaban por las aceras limpias de ventas informales. El proceso de reordenamiento, opinaron, era urgente y necesario.
Laura Díaz no cabía del asombro, al ver las aceras del Hospital Rosales completamente limpias y libres para caminar. Es más, por un momento creyó que se había equivocado de calle.
“Venía contando el vuelto que me dieron en el bus, cuando vi que la acera estaba limpia. Yo dije, quizá me pasé de calle… pero no, simplemente que las aceras ahora están libres. Me alegro mucho que la alcaldía haya hecho esto, era necesario”, expresó la capitalina.
El proceso de reordenamiento que ejecutó la municipalidad, donde removió a casi 300 vendedores informales, provocó choques entre los comerciantes y los miembros del Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM) y la Policía Nacional Civil (PNC). Pero entre los citadinos, la medida tiene aceptación.
“Hacer esto es muy difícil. Pasaron los alcaldes Carlos Rivas Zamora y Violeta Menjívar y no hicieron nada, es más… las ventas se incrementaron. Ojalá que el alcalde no se haga para atrás y siga reordenando”, manifestó Mario José López en la Plaza de la Salud.
Este espacio, entre los hospitales 1º de Mayo de Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) y de Matenidad lucía completamente limpio. Decenas de agentes del CAM siguen custodiando las aceras, ante la amenaza de que los informales vuelvan a ocuparlas.
Marta Luisa Sorto, otra transeúnte, dio un voto de confianza al edil Norman Quijano. Es más, consideró que el alcalde no logra cumplir su promesa del Metrobus, pero logra reordenar las principales calles del Centro Histórico, se da por cumplida.
“Yo no creo que Norman pueda hacer eso del Metrobus, pero sí creo que pueda reordenar las calles… y pienso que la gente se sentirá satisfecha con una ciudad ordenada, aunque no tengamos esos buses que dijo que iba a traer”, dijo Sorto.
Y la medida de la municipalidad, no sólo ha beneficiado a los transeúntes, sino también al comercio formal local, que ahora ven nuevas oportunidades de incrementar sus ventas.
José Antonio Padilla tiene un pequeño comedor sobre la calle Arce. Ahora, que ya no tiene champas frente a su negocio, espera que más clientes puedan acercarse y degustar sus platillos.
“Yo llevaba la fiesta en paz con los vendedores, pero no puedo negar que me siento contento de que ya no estén frente a mi negocio. Creo que eran competencia desleal, ahora hasta pienso que puedo mejorar la fachada del comedor”, dijo Padilla.
Los vendedores habían convocado a una conferencia de prensa en la Plaza de la Salud, sin embargo, no se realizó.
Electoralmente la medida puede ser correcta si los medios de comunicacion la utilizan como este periodico esta haciendo. pero es irresponsable usar el populismo mas corriente para hacer politica en este pais. Ya tenemos demasiadas pruebas de que esta manera de "probar" o no aprobar una medida politica. Es irresponsable limitar el tema a si estan o no estan satisfechos con la medida. La pregunta es que alternativas se les ha dado. Es demasidado simple tomar esas medidas y al mismo tiempo relacionarse con los vendedores como si fuesen delincuentes. Asi como el poder se relaciona con ellos, sera la respuesta de la gente de afuera. Hay que tratar a nuestros conciudadanos con el respeto que se merecen. De no garantizar una altternativa viable y digna el alcalde estara cuajando mas mareros, con el mismo metodo de siempre: desprecio por los de abajo y con un buena dosis de ignorancia y tozudes
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