Juan A. Valiente.23 de Junio. Tomado de El Diario de Hoy.
En la campaña presidencial de los Estados Unidos de 1992, Bill Clinton hizo famosa la frase "It´s the economy, stupid!" (¡Es la economía, estúpido!), que era síntesis de su mensaje publicitario. En esos momentos se consideraba a George H. W. Bush imbatible principalmente por los logros en política exterior como el final de la guerra fría y de la guerra del Golfo Pérsico. La frase acuñada por James Carville, estratega de campaña de Clinton, reflejaba la razón fundamental por la que Clinton debería ganar las elecciones, dado que Bush –según sus detractores- no se había preocupado suficientemente de la economía.
En nuestro país dicha frase debería ser "It's the law, stupid!" (¡Es la ley, estúpido!). Por demasiado tiempo hemos estado acostumbrados a que muchos irrespeten la ley. Ya no sólo que nos irrespeten, que se impongan por la fuerza en la fila o en el tráfico, cuando no es una acción evidentemente ilegal. Estamos demasiado acostumbrados a que irrespeten la ley y es hora de que la ley comience a reinar en esta tierra.
¿Por qué los políticos no caen en la cuenta de lo relativamente fácil que obtendrían de nosotros el beneficio de la duda? Norman Quijano sí ha entendido. Estamos hartos de tanta basura, de tanto desorden, de tanto irrespeto, de tanta corrupción. Y apreciamos mucho cualquier esfuerzo por darnos un poco de orden, un poco de limpieza, un poco de cultura.
Los vendedores ambulantes creen que su lucha es sólo por el espacio de la acera que nos han robado. Están equivocados. La lucha es de otra naturaleza. Ya no queremos desorden en el país y ellos son un ejemplo de desorden y de abuso, un ejemplo del que se impone a la fuerza. La lucha de Quijano es por nuestros corazones y se los está ganando a tiro.
¿Han pasado por el Parque Infantil? ¿Por el Hospital Rosales? ¿Acaso no comienzan esos pequeños espacios a dibujar ciudades como las que quisiéramos? Quijano ya ha ofrecido también limpiar la contaminación visual que sufrimos en la ciudad por la excesiva cantidad de vallas y ahora "muppies"; ha iniciado ya el proyecto del área de recreación en el Parque de Los Pericos. Norman Quijano sí ha entendido.
Lo interesante es que este ejemplo puede ser repetido en tantas otras áreas de la vida cotidiana. Pensemos en el tránsito vehicular. ¿Cuántas paradas de buses generan embotellamientos en las horas pico? No es posible que la Policía de Tránsito no pueda destinar suficientes policías a los lugares críticos en esas horas. ¿Cuál creen que sería la reacción de la ciudadanía si de repente la parada de buses del colegio Emiliani o del Reloj de Flores o de Plaza Mundo ya no generara trabazones? En estos momentos de zozobra nos conformamos con lograr que las instituciones del Estado inicien acciones que devuelvan a la ciudadanía la esperanza de tener un Estado de Derecho.
Norman Quijano sí ha entendido y ha entendido bien. ¿Cuándo entenderán los demás? Hay que empezar por cosas pequeñas y ser implacable. La ley se cumple y punto. Esperamos que las acciones de Quijano respondan a un genuino deseo de cumplir con su función como alcalde de los capitalinos. Si además dichas acciones le producen prestigio, credibilidad y votos, pues beneficio adicional para él.
Estamos hartos de políticos que por su conveniencia personal traicionan a los que votaron por ellos con lo que pierden legitimidad. Primero en Arena y ahora en el PDC. Estamos cansados de palabras vacías y bonitos discursos. Necesitamos acciones, aunque sean pequeñas, pero que comiencen a devolver esa esperanza perdida a este pueblo cansado. Cada quien en su lugar debe comenzar ya a garantizar que la ley se respete y que el beneficio de la mayoría se imponga al de la minoría. No importa si son vendedores ambulantes, buseros o empresarios publicitarios. ¡Ya basta de abusos! Comencemos por la legalidad para llegar a la legitimidad.
Ese fue Clinton, aqui en El Salvador es todo,pendejo!!! es lo social, es lo economico y lo politico, tu indiferencia antes el sufrimiento de los demas. El metodo no puede ser hecharles, insultarles y ya. Esa es la mayor estupidez que uds cometen una y otra vez. No se trata de humillar a nadie, el objetivo no es que haya un ganador, se trata de que todos ganemos. No haberles dado alternativas desde el inicio y aun asi hecharles es pendejada pura arenera.
ResponderEliminarNo es la ley, es todo, pendejo!!!