La violencia callejera desatada ayer en la capital ocasionó daños en edificios públicos y privados, en vehículos particulares y pérdidas del comercio formal que tuvo que cerrarLa violencia callejera desatada ayer en la capital causó lesiones en periodistas, incluyendo uno de El Diario de Hoy, y ocasionó daños en edificios públicos y privados, en vehículos particulares, además de las pérdidas del comercio formal. Hubo 36 arrestos.UN GRUPO de supuestos vendedores arranca y vuelca barriles que la comuna capitalina había instalado en las aceras de donde fueron desalojados más de 120 puestos de ventas informales, en el sector de los hospitales de Maternidad y Rosales.
18 de Junio. Tomado de El Diario de Hoy.
El crimen organizado en conjunto con las maras fueron las causantes de la jornada de vandalismo y pillaje que ayer se vivió en el centro histórico de la capital, según denunciaron el Alcalde de San Salvador y del director de la Policía Nacional Civil (PNC).
Durante tres horas, turbas de enmascarados lesionaron a periodistas, bloquearon calles, quebraron parabrisas de vehículos y vitrinas de almacenes y robaron mercadería de los mismos, con el pretexto de protestar contra el reordenamiento del centro capitalino que dirige la alcaldía de San Salvador.
Un camarógrafo de El Diario de Hoy, Mauricio Castro, fue lesionado en la cabeza de una pedrada.
"Da la impresión de que están buscando instrumentalizar a miembros de las pandillas para hacer algún otro tipo de presión... Por fuentes de inteligencia teníamos conocimiento de eso", reveló el comisionado Carlos Ascencio, director de la PNC.
De hecho, ayer mismo la Policía informó que había capturado a 33 personas, entre las cuales había 13 menores de edad y varios supuestos miembros de la mara Salvatrucha (MS), muchos de los cuales residen en la comunidad Iberia.
El alcalde Norman Quijano fue más directo al declarar que todo el caos fue generado por bandas del crimen organizado que controlan el centro, según fuentes de inteligencia.
El presagio de los choques entre contingentes de la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO) de la Policía y supuestos vendedores inconformes por los desalojos de ventas en la vía pública fue el estallido de una granada industrial en las instalaciones de la comuna a las 11:30 p.m. del miércoles, lo cual sólo dejó daños materiales en el inmueble y en archivos de la comuna. Este fue el segundo atentado similar contra la alcaldía en una semana.
Posteriormente, a las 8:30 a.m. de ayer, cientos de supuestos vendedores se agruparon en la Alameda Juan Pablo II, a un costado de la alcaldía capitalina.
Simultáneamente, en los alrededores de la zona de los hospitales, otro grupo de vendedores protagonizaba desórdenes, tumbando los barriles rellenados de tierra que la alcaldía había colocado sobre las aceras donde dos días antes había desalojado unos 278 puestos de ventas.
Pero el foco más intenso de la violencia callejera se formó cuando el grupo de manifestantes que había sitiado la alcaldía comenzó a atacar con piedras a los automovilistas y el edificio de la comuna.
Fue entonces que los contingentes de la UMO empezaron a disolver los grupos de manifestantes disparando balas de goma y lanzándoles gas lacrimógeno para disuadir a los manifestantes más agresivos.
Los supuestos vendedores, que según algunos agentes pertenecen a diversas clicas de la MS, especialmente a los Centrales Locos Salvatruchos (CLS), se replegaron en las proximidades del Parque Hula Hula, de los mercados Central y Sagrado Corazón.
Fue en esos sectores donde los vándalos pusieron más resistencia e hicieron más daño a vehículos, incluyendo uno de la Telecorporación Salvadoreña, quebrando vitrinas o ventanas de cristal, quemando llantas y saqueando algunos puestos de ventas que sus dueños abandonaron por temor a ser víctimas de la violencia.
Ayer, el alcalde Quijano aseguró que detrás de los hechos violentos están personas que durante muchos años se han lucrado y beneficiado del desorden y la anarquía que ha imperado en la ciudad.
Curiosamente y como siempre ocurre, los principales dirigentes, Pedro Julio Hernández y Vicente Ramírez, no fueron detenidos.
Quijano también denunció que tras estos hechos se ocultan grupos del crimen organizado, en el que se maneja fácilmente dinero, droga, armas y contrabando.
Al respecto, investigaciones policiales a las que ha tenido acceso El Diario de Hoy señalan que la clica CLS es la que domina en el rubro de las extorsiones y la venta de drogas y armas en el sector de los mercados.
Las investigaciones indican que esa agrupación estaría siendo dirigida desde un centro penitenciario, desde donde se giró la orden de desplazarse a la zona a la banda conocida como Los Transeros, que también se dedica a comprar mercadería robada, a la venta de drogas y extorsión.
elsalvador.com :.: Indagan a maras y crimen organizado por pillaje
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