Lea mañana: Honduras y El Salvador sin diferencias comerciales
Escrito por Jaime Ulises Marinero/Saúl Barrera.15 de Junio. Tomado de La Página.
Nirson Mario González Sandoval, de 33 años, fue capturado el lunes 18 de enero cuando ingresaba al país por el punto ciego conocido como El Golfo, en el cantón Piedras Azules de Candelaria de la Frontera, Santa Ana, en la frontera entre El Salvador y Guatemala.
El detenido conducía un vehículo en el que transportaba 198 tambos de gas propano vacíos, luego de haberlos vendido en Guatemala.
González fue el primero del año en ser detenido acusado de contrabando de gas. El sospechoso fue arrestado por la Fuerza Binacional, conformada por policías de El Salvador y Guatemala.
Desde hace tres años la Fuerza Binacional mantiene presencia en las carreteras de acceso entre El Salvador y Honduras con la finalidad de brindar seguridad y especialmente evitar el contrabando. Las detenciones de sospechosos y decomisos de mercadería son cotidianas, aunque como lo reconoce un oficial, no significan ni el diez por ciento de lo que se contrabandea.
En el caso de los tambos de gas, oficialmente en El Salvador el tambo de 25 libras, al estar subsidiado tiene un costo de $.10, pero en Guatemala y Honduras se vende a un precio que oscila entre los $12 y los $15, es decir que por cada tambo la ganancia suele ser de hasta $10.
En el cordón fronterizo con Guatemala suelen haber controles y patrullajes, sin embargo el contrabando suele ser cotidiano, especialmente el denominado “contrabando de hormiga” es decir aquel que hacen las familias de manera individual y en pocas cantidades.
Dicho contrabando de hormiga suele ser más marcado en algunos puntos donde no existen controles y donde el intercambio de mercancía es visto como “intercambio comercial”, tal es el caso del cordón fronterizo que une a El Salvador y Honduras por los departamentos de Cabañas y Lempira.
Honduras y El Salvador están unidos por el puente La Integración, construido sobre el río Lempa y financiado por la Unión Europa. El puente inaugurado en julio del año pasado es vía libre para el “intecambio de mercadería” entre salvadoreños y hondureños.
Hasta Cabañas llegan pobladores de los municipios hondureños de La Virtud, Mapulaca, Piraera y otros municipios que traen granos básicos para vender en los mercados de Victoria y Sensuntepeque y de regreso a su país se llevan tambos de gas a lomo de caballo.
Sebastián Flores, líder comunal en el cantón San Pedro asegura que semanalmente son más de 200 tambos de gas que son trasladados a los municipios hondureños. “Pasan el puente y nadie les dice nada, pero realmente no es contrabando, es intercambio comercial, porque los salvadoreños a veces vamos a Honduras a comprar granos básicos, donde son más baratos”, dijo.
En la zona no hay PNC y a veces llegan a patrullar, pero no impiden que producto salga y entre hacia ambos países. La relación entre salvadoreños y hondureños en la zona es de hermandad, incluso niños hondureños vienen a estudiar a las escuelas salvadoreñas.
A diario es posible ver a hondureños cruzando el puente y cargando en sus hombres un tambo de gas o halando bestias (bestias) que cargan hasta cuatro tambos.
“No podemos evitar que nuestros compatriotas vayan a El Salvador a comprar gas, es mucho más barato al estar subsidiado”, dijo el alcalde de Mapulaca Napoleón Peralta, al reconocer que la acción es una especie de contrabando, pero necesaria para mantener la interrelación comercial entre ambos países.
Álvaro Zeyala, oriundo de La Virtud, señala que semanalmente viaja a Sensuntepeque para vender sus productos y comprar tambos de gas, los cuales vende en su tienda a $12 después de haberlos comprado a $5.50. “No, para mi no es contrabando, es comercio”, dice Zelaya, quien está casado con una salvadoreña.
Un oficial de la PNC de Sensuntepeque señaló que ellos llegan a vigilar la zona, pero no tienen presencia constante. “Cuando nosotros llegamos no detectamos contrabando de hormiga, pero entendemos que es en pocas cantidades, ya que no lo pueden hacer en vehículos, solo en caballos o cargando cada quien sus tambos”, dijo.
Dionisio Hernández, residente en Piraera, señala que los tambos de Gas en Honduras se adquieren en $13, por lo que ellos se ahorran ocho dólares por cada uno que compran en el país. Ocho dólares es el equivalente a un poco más del salario mínimo diario en Honduras.
Hernández, quien suele viajar a El Salvador una vez por semana para comprar gas y otros productos que aquí son más baratos, acepta que vende el producto a otros vecinos a los que les ha proporcionado o vendido tambos similares a los que so comercializados en El Salvador.
En su defensa Hernández asegura que cada vez que viene a El Salvador trae uno o dos quintales de frijoles que vende casi a mitad de precio del costo en El Salvador. “Traemos gas y otros productos, pero les llevamos granos básicos, como parte del intercambio”, dice.
Actualmente el gobierno salvadoreño estudia los mecanismos para focalizar el subsidio del gas, para evitar que quienes hace uso industrial del mismo se aprovechen del mismo. Pero el aprovechamiento no es solo por parte de quienes hace un uso industrial, sino también por hondureños y guatemaltecos que a diario cruzan la frontera en busca del producto que en su país cuesta casi el triple.
“Casos como el de Nirson González, son contrabando, pero en el caso de nosotros, es parte del intercambio comercial”, dice Julio Pozo, un salvadoreño residente en La Virtud (Lempira) y quien al menos dos veces cruza el puente La Integración para abastecerse de gas que luego vende a los hondureños.
A eso se le llama negocio y comercio y no es pecado,la gente muy inteligentemente se esta rebuscando para llevar sustento diario;muchos lo que hacen es robar en vez de rebuscarse sabiendo que las oportunidades estan y no las aprovechan.Ojala que no se vallan a inventar molestar a esta gente con su intercambio;eso no es robo.
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