Países y grupos de izquierda critican cómo son tratados presos y opositores.cientos de personas realizaron una marcha solidaria el domingo 28 de marzo con el movimiento de las Damas de Blanco de Cuba y a favor de las libertades en la isla, en el área de Echo Park, en Los Ángeles, California.
04 de Abril. Tomado de El Diario de Hoy.
Pasó casi inadvertido, pero fue el golpe que más le podía doler a Cuba. El pasado 18 de marzo, el Senado mexicano condenó la muerte del disidente Orlando Zapata y exigió la liberación de los presos políticos en la isla. Fue un revés inesperado porque, si algún aliado firme ha tenido el régimen cubano durante décadas, ése ha sido México.
"Con pleno respeto a la soberanía de la República de Cuba y al principio de autodeterminación de los pueblos, México exhorta al gobierno cubano a realizar las acciones necesarias para proteger la salud y la dignidad de todos sus prisioneros", expresó en un cauto comunicado.
Pero ese día, además, el Senado mexicano puso firme al embajador de Cuba, que había presionado para evitar un debate "improcedente" que "podía afectar las relaciones bilaterales".
El embajador tuvo que disculparse, el punto de acuerdo fue enviado a debate en comisión y en el recinto se escucharon inéditas condenas desde la derecha a la izquierda. "¿Cuántos más deben morir en Cuba para que los presos de conciencia puedan ser liberados?", se preguntó Rosario Green, ex canciller del Partido Revolucionario Institucional (PRI), ex embajadora en La Habana y presidenta de la comisión de Exteriores. México, añadió, "siempre ha estado al lado de Cuba", pero la situación de los derechos humanos no da para más.
La muerte por inanición del disidente Orlando Zapata, tras 85 día en huelga, la represión contra las Damas de Blanco, la huelga de hambre de Guillermo Fariñas, que ya lleva más de un mes, y las condiciones de los prisioneros políticos han acabado de desmoronar la imagen de un régimen que hasta ahora lograba navegar con patente de corso en aguas diplomáticas internacionales, sobre todo en América Latina.
El desplante del Senado mexicano coincidió con una durísima condena del Senado de Chile, seguida de otra de los diputados socialistas chilenos.
Y es que los antiguos aliados de La Habana empiezan a darle la espalda. Un grupo de connotados intelectuales de la izquierda uruguaya ha denunciado en una carta "los hábitos estalinistas" de los Castro. Varios artistas brasileños cercanos a la revolución cubana han pedido la apertura política. Por no hablar de la iniciativa OZT, Yo acuso al gobierno cubano (http://orlandozapatatamayo.blogspot.com) impulsada por varios blogueros, que ha recabado ya más de 42,000 firmas, entre ellas las de algunos personajes del mundo de la cultura hasta ahora cercanos al régimen.
"Estamos sin duda ante un punto de inflexión", afirma el escritor exiliado Carlos Alberto Montaner. "La fatiga frente al régimen cubano es tal, que se ha acabado la paciencia. Las cancillerías saben que no tiene sentido seguir esperando a que Raúl Castro haga cambios".
Escudado en su papel de víctima agredida, y con la ayuda de un formidable aparato de propaganda, La Habana ha superado otras graves crisis diplomáticas. Pero esta vez, considera Montaner, "la situación no tiene marcha atrás. Ya no es posible para la dictadura revitalizar su imagen".
Los intentos de acercamiento al régimen se han topado con un muro infranqueable. Las relaciones con EE.UU. pasan por su momento más bajo, pese a que el presidente Barack Obama tendió la mano desde el primer momento: levantó las restricciones a los viajes de los cubano-americanos y retomó las conversaciones bilaterales a alto nivel. Pero su conclusión llegó hace 10 días: "En vez de aprovechar una oportunidad para ingresar en una nueva era, las autoridades siguen respondiendo a las aspiraciones del pueblo cubano con un puño cerrado".
Huuuyy que miedo!
ResponderEliminar