Ante el empuje irresistible de lo cotidiano, no hay nadie pensando, debatiendo, analizando si en realidad nuestra democracia y la libertad que vivimos está seriamente amenazada por el proyecto del FMLN. Equivocadamente, este tema adquiere relevancia solamente en campaña electoral, elevada por los partidos políticos, y en ese marco tiende a ser descalificada, menos creíble.
Escrito por Rafael Castellanos.16 de Julio. Tomado de La Prensa Gráfica.
Por el contrario, si hay una amenaza clara a la libertad el mejor momento para debatirlo es fuera de campaña; ahora, y en cualquier momento –objetiva, clara, desapasionadamente, y no exclusivamente los partidos políticos. La libertad y la democracia son de todos.
¿Quiénes deberán ser los más preocupados por debatir, por descubrir las verdades que no se ven con mucha claridad o pasan desapercibidas, por discutir cómo grupos pequeños se toman la democracia, si el Frente lo está haciendo –como dijo uno de sus diputados– que la transformación al socialismo del siglo XXI ya ha comenzado y ni siquiera nos dábamos cuenta? ¿Es problema de ARENA? Por supuesto que no. Es de todos los que queremos seguir viviendo en democracia, ellos y las otras fuerzas políticas democráticas se mantienen en eso, nosotros no.
Los más preocupados debemos ser los que tememos perder la libertad que gozamos. Los medios de difusión y los comunicadores a la cabeza son los primeros afectados cuando se van perdiendo las libertades, son los que se censuran, cierran, expropian.
Debieran abanderar el debate racional las personas e instituciones de izquierda demócratas, en cuyo nombre el FMLN esgrime un proyecto con el que ellos no están de acuerdo, en el que nunca tendrán espacio, del cual nunca serán parte importante o permanente, pues se sabe que son los primeros que son eliminados en los proyectos absolutistas, por ser la competencia directa y más peligrosa.
Todas las instituciones que trabajan en pensamiento deberían tenerlo en primeros lugares de su agenda, los tanques de pensamiento de izquierda como FUNDE, FLACSO y de derecha como FUSADES, las universidades como la UCA que tiene un pensamiento humanista pero no absolutista, otras universidades igual. El debate sobre la democracia no debe tener color político.
Debe estudiarse el proyecto del FMLN, los síntomas de su avance. Debe estudiarse, si como se dice, se están tomando las instituciones clave, si están permeando el territorio con organizaciones de base, si en el Ministerio de Educación están dando los pasos temidos de adoctrinamiento de la juventud o no. Debe verse si la manipulación absolutista de su padrón interno refleja como será su actuar si no tuvieran contenciones, si la depuración lleva a cuadros puros, preparados como ejército bien entrenado para llegar al poder haciendo varias tareas, como Hitler.
Analizar cuáles son las instituciones fundamentales para contener un probable asalto a la democracia y si no están contaminadas, la Corte Suprema de Justicia a la cabeza. Analizar si como señalan algunos, el deficiente combate a la inseguridad y la violencia y el fomento de hechos criminales forman parte de un plan para descontrolar a la sociedad.
Analizar cómo están los baluartes de la democracia, las instituciones y el estado de derecho (bastante podridos pienso), examinar el perímetro de la fortaleza cuando hay un ataque anunciado.
Funes ha cumplido su promesa de ser demócrata, por eso no vamos derecho al socialismo del siglo XXI, si hubiera salido como Zelaya, ya saben dónde estaríamos. Sin embargo, está un poco aislado sin partido propio, con una tensa relación con el Frente, falta de empatía y confianza con la derecha empresarial y política. Esto tiene que cambiar, tiene más puntos de coincidencia que de disidencia con las fuerzas democráticas del país.
Veamos, debatamos, pensemos, defendamos la democracia si está amenazada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Comentarios que incluyan ofensas o amenazas no se publicaran.