Juan A. Valiente.21 de Julio. Tomado de El Diario de Hoy.
Estamos en franca crisis con algunos pequeños y débiles signos de recuperación. Algunos académicos comienzan a escribir y a comentar sobre esta crisis que tiene el gobierno del Presidente Funes y a los magros pronósticos de crecimiento en este año. Crecer alrededor de un 1% es lamentable. Quizás lo único bueno es que no seguimos cayendo.
No tenemos alternativa más que generar inversión en el país. Hace unos meses el ex Presidente Cristiani dijo que había que estar loco para invertir aquí. Y a pesar de las innumerables críticas que recibió, en el fondo tenía razón.
Aún siendo ya la más pequeña en la región, la inversión extranjera directa (IED) en El Salvador se redujo en más de 265 millones en el primer trimestre de este año con respecto del año pasado. Los niveles de delincuencia, incertidumbre y debilidad institucional hacen muy poco atractivo a El Salvador. Ya no digamos las condiciones de desarrollo humano. No hemos invertido en desarrollar a nuestra gente y apenas alcanzamos cinco años de escolaridad promedio.
Adicionalmente la inversión pública ha estado en problemas. Ya el año pasado estuvo considerablemente atrasada, tanto que el Presidente Funes se vio en la necesidad de nombrar un Coordinador Especial para dar seguimiento a la realización de dichos proyectos. A dos meses de iniciado el 2010, la inversión pública había aumentado apenas un 5% sobre la del año pasado, muy por debajo del 28% planificado por el gobierno. Deberá crecer a una mayor velocidad para cumplir la meta y aportar a la generación de empleos en el país.
Es hora de llamar a los locos que creemos en este país. Es hora, Presidente Funes, de invitar de nuevo a la mesa a la empresa privada y negociar un nuevo pacto de nación para promover y desentrampar la inversión privada. Ya el año pasado dicha inversión había bajado cerca de un 20%. Ha habido alguna, pero más como resultado de inversiones ya iniciadas antes de este gobierno.
La IED se redujo cerca de un 4%, la privada un 20% y la pública no termina de despegar. La situación no podría ser más dramática. El ex Presidente Cristiani sólo reflexionaba sobre lo que nos dicen los números y las realidades en el país. En el período anterior, la inversión privada se vio detenida en parte por la crisis económica mundial y el cambio en las políticas crediticias de los bancos internacionales. Ahora contribuyen a detenerla los niveles de violencia delincuencial y la incertidumbre política y fiscal del país. No se puede tapar el sol con un dedo. Se requiere establecer de común acuerdo las condiciones para que las inversiones sean beneficiosas para todos en el largo plazo.
Los empresarios del país están a la espera para construir un nuevo El Salvador. Quizás ahora con más apertura a sacrificios por el objetivo de contribuir a un mayor desarrollo humano del país, más apertura de la que posiblemente tuvieron antes de haber ganado Mauricio Funes la presidencia. Es de aprovechar la buena disposición. Sólo hay que garantizarles transparencia, medidas efectivas de ahorro del Estado, equidad en la contribución de todos y prioridad de las inversiones sociales. Es fácil sólo aumentar impuestos, pero en estas circunstancias lo único que se cosechará será menor inversión y desarrollo.
¿Cómo va a creer en el país un extranjero cuando miles de compatriotas no creen y salen de nuestras fronteras buscando un futuro mejor? Debemos creer nosotros primero y eso se logra construyendo una nación entre todos. El Presidente Funes está llamado a ser genuinamente el Presidente de todos los salvadoreños y no sólo a decirlo.
La inversión privada ocurrirá si como país les garantizamos estabilidad, reglas claras, institucionalidad e imparcialidad. No se buscan garantías de rentabilidad. La rentabilidad se gestiona en el día a día. El país recibirá a cambio progreso, desarrollo y empleo. ¡Presidente, urge!
calvin klein
ResponderEliminarjordan shoes
off white hoodie
jordan 4
adidas yeezy
supreme
hermes
lebron james shoes
supreme sweatshirt
pandora