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2010/07/21

EDH-El origen de la policía política salvadoreña

 Carlos Ponce.21 de Julio. Tomado de El Diario de Hoy.

El presunto allanamiento ilegal que personal policial recientemente intentó ejecutar sin éxito en la residencia del doctor Armando Calderón Sol, un alto dirigente del más fuerte partido de oposición, ilustra a la perfección la transformación que de manera tradicional experimentan los aparatos de seguridad del gobierno, bajo la influencia de fuerzas políticas de extrema izquierda.

Considerando diferentes síntomas que indicaban la ideologización de las instituciones que componen el aparato de seguridad del Ejecutivo, en diversas ocasiones he advertido que la izquierda radical salvadoreña está siguiendo al pie de la letra los esquemas históricamente adoptados por emblemáticos regímenes comunistas totalitarios instaurados en otros países. Desafortunadamente, los recientes incidentes denunciados por diferentes sectores, validan los argumentos plasmados con reiteración en este mismo espacio y fundamentan las posibles consecuencias pronosticadas con anterioridad.

Las autoridades competentes han tratado de desvirtuar los testimonios públicos brindados por las víctimas de aparentes actos de persecución política. Inicialmente, a raíz del hecho registrado en la casa del doctor Calderón, el Ministro de Justicia y el Director de la Policía declararon a los medios de comunicación dos versiones contradictorias, a través de las cuales, cada quien por su lado, pretendieron minimizar la gravedad de la insólita acción policial.

Las divergentes explicaciones indican varias cosas: (1) la difusión pública de la situación sorprendió a los funcionarios antes mencionados y, por lo tanto, no tuvieron tiempo de ponerse de acuerdo en la versión oficial que se manejaría, dando así dos distintas; (2) sin tener una versión común, su primer instinto fue improvisar declaraciones negando todo, evidenciando una clara intención por ocultar o minimizar el evento; (3) según comunicados y declaraciones públicas de políticos, empresarios y otros sectores de la sociedad, varias personas que no comparten la ideología de izquierda radical del FMLN han sido también víctimas, por lo que la sorpresa de los titulares no es por el hecho propiamente si no que con probabilidad se deba a que nadie se había atrevido a denunciar los actos públicamente en el pasado.

Con posteridad, después de ponerse de acuerdo, los involucrados remitieron un informe al Presidente que se convirtió en la versión oficial. En ella argumentan que los policías responsables del fallido intento de allanamiento iban de camino al puesto policial "El Mangito", cuando observaron a personal de seguridad armado y decidieron corroborar sus permisos correspondientes. Sin embargo, hay varias cosas que no encajan con esta historia. En primer lugar, en la zona en donde se desarrollaron los hechos es común ver guardias de seguridad que cuidan casas y negocios ¿por qué detenerse a registrar precisamente a los del dirigente político? Segundo, los policías supuestamente tienen que conocer sus jurisdicciones y sus residentes. Lógicamente, los efectivos de la zona conocen a las personalidades públicas que viven en su zona de patrullaje, por lo que con probabilidad la patrulla sabía de quién era la residencia y, en consecuencia, a quién cuidaban las personas que decidieron registrar. Tercero ¿por qué llegaron casi dos decenas de efectivos policiales si el incidente fue tan simple y rutinario como lo asegura la versión oficial?

Es necesario que este hecho no se analice aisladamente, sino en el contexto de otros eventos similares y junto con las incesantes acciones y maniobras realizadas al interior de las instituciones de seguridad del país, orientadas a ideologización de su personal (como los traslados de policías por su pensamiento ideológico y en detrimento de la eficacia del trabajo, la virtual e irrazonable desintegración de unidades élite, etc.) y a la futura conformación de la versión salvadoreña de la KGB. Los salvadoreños defensores de la democracia y la libertad no deben permitir que continúe la politización de los cuerpos de seguridad y deben denunciar estas agresiones ante las instancias internacionales correspondientes.

elsalvador.com :.: El origen de la policía política salvadoreña

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