Ricardo Esmahan.20 de Julio. Tomado de El Diario de Hoy.
Según sondeos, los estadounidenses están perdiendo confianza en el manejo de la cosa pública que hace el Presidente Obama. Seis de cada diez votantes encuestados no creen que el Presidente vaya a tomar las decisiones correctas.
Es importante destacar que en apenas año y medio en la Casa Blanca, la gran popularidad con la que llegó se le está derrumbando. Inclusive, los datos muestran que el nivel de aprobación está por debajo del nivel que al año y medio tuvo George W. Bush en 2001. Según analistas de estas encuestas Obama ha perdido prácticamente todo apoyo Republicano, que había captado y una buena parte de apoyo de independientes. Y la tendencia es decisivamente negativa.
Un examen detallado de popularidad presidencial demuestra una diferencia sustancial en la aprobación al Presidente Obama en relación con otros presidentes elegidos desde el siglo pasado. La razón de esta inusitada disminución tiene que ver con la incertidumbre del público ante las políticas de la Administración y su impacto sobre sus vidas.
Existe una percepción muy clara en la población votante de que los impuestos aumentarán para todos los estadounidenses, por el paquete de estímulos y el nuevo "Health Care". Cerca de tres cuartos de los encuestados esperan que los gastos del gobierno crecerán.
Los congresistas no se salvan, dos terceras partes de votantes creen que los miembros del Congreso están más interesados en ayudar a sus propias carreras que ayudar a los ciudadanos norteamericanos. Esta irritación ha creado un clima en el cual menos personas están dispuestas a votar por quienes se encuentran ahora en sus cargos. Los votantes se declaran dispuestos a apoyar a nuevos candidatos en las elecciones legislativas del próximo noviembre, donde se renovará toda la Cámara Baja y un tercio del Senado.
Toda esta conducta de los votantes no es solamente un tema para encuestadores y analistas, demuestra claramente que la confianza pública en el gobierno permanece baja y en franca declinación. Un atascamiento importante, con una ausencia absoluta de confianza que podría venir a reflejar una mayor falta de confianza del público en la economía americana.
El 83% de los encuestados manifiestan estar preocupados por los pasos que Obama tome en la gestión económica. El 82% dice que está preocupado sobre la cantidad de dinero que se añadirá al déficit fiscal. El 78% está preocupado por el crecimiento de la inflación y el 69% dice estar preocupado sobre el papel creciente del gobierno en la economía. Los pronósticos son que va a ser difícil que estos números mejoren.
El Partido Demócrata sabe que está en dificultades. Recientemente, en la campaña electoral del gobernador de Nueva Jersey, Jon Corzine, el Presidente Obama dio un discurso pidiendo el voto, con una súplica que más pareció ser para él y no para el candidato local. Obama dijo: "Debo aquí impulsarlos a dejar de lado a los cínicos y a los escépticos y demostrar a todos los americanos que los líderes que hacen las cosas bien y hacen las cosas que son difíciles, serán recompensados y no rechazados".
Sorprenden críticas mucho más radicales contra Obama, al punto de exponer vallas publicitarias con fotos de Obama, Hitler y Lenin, con la leyenda: "Los líderes radicales se aprovechan de los temerosos y los ingenuos". Algunos señalan incluso, que haciendo una evaluación justa de las políticas económicas impulsadas por Obama, Pelosi y Reid, es evidente que ellos son irrefutablemente socialistas.
La lecciones que hoy nos da Estados Unidos es el comprender que la popularidad de un gobernante es tan efímera como una estrella fugaz, especialmente cuando titubean y se contradicen en las decisiones que afectan severamente a sus mandantes.
*Columnista de El Diario de Hoy. resmahan@hotmail.com
elsalvador.com :.: La popularidad escapa de las manos del Presidente
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Comentarios que incluyan ofensas o amenazas no se publicaran.