09 de Julio. Tomado de Simpatizantes del FMLN.
Los responsables del descalabro económico de este país, los destructores de la agricultura, los impulsores de una infame política nacional de desempleo, los patrocinadores de la delincuencia, el crimen organizado, el contrabando y la corrupción…
Los acaparadores de los privilegios, los traficantes de conflictos de intereses, los dueños de todo, los insensibles ante el sufrimiento ajeno, los que primero piensan en sus intereses y luego hablan por la patria y la nación, los mercaderes del dolor, del sufrimiento y de las angustias de las mayorías poblacionales…
Los que fundaron el partido Arena sobre las cenizas y la sangre de más de 70 mil asesinados por los Escuadrones de la Muerte, los que hicieron de la guerra un “gran negocio”, los que mantienen estrechos lazos y vínculos de sangre con lo peor de la especie humana, sean aprendices o consumados dictadores y golpistas contra incipientes democracias y gobiernos legítimos…
Son los que en el presente con el mayor cinismo presentan programas o hacen propuestas para controlar o erradicar las pandillas, reactivar el agro o generar empleos…
Los que en veinte años no hicieron nada para erradicar la delincuencia o el crimen organizado pretenden ahora “dar ejemplos” al gobierno y a las autoridades de seguridad pública…
Con la mayor hipocresía presentan “ante la opinión pública” a antiguos directores de la Policía Nacional Civil, como “asesores” y patrocinadores de propuestas como El Salvador sin pandillas, cuando ellos al frente de la institución policial en distintos periodos no hicieron nada para controlar a los mafiosos y a sus patrocinadores. Lejos de ello se volvieron socios de empresas de importación de armas y de agencias privadas de seguridad.
¿Cuál la autoridad moral que respalda a los dirigentes de ese cadáver ambulante llamado Arena para proponer medidas o programas de seguridad, agrícola o financiera al gobierno? Ninguna. El pueblo salvadoreño sabe perfectamente quienes son los responsables del alto costo de la vida que estamos padeciendo, de la creciente ola delincuencial, de la desintegración familiar o de las deficiencias alimenticias.
La corrupción fue el signo más evidente de los cuatro gobierno areneros. ¿Dónde están los Majano, los García Prieto, los Perla, los Mathies Hill, los Cristiani, los Gutiérrez? ¿Por qué no se procesa a ladrones confesos o señalados por la misma cofradía instalada en el Coena?
¿Quién o quiénes se apropiaron de los bancos nacionalizados? ¿Por qué el Banco Central de Reserva se hizo cargo del saneamiento del sistema financiero? ¿Dónde están los 705 millones de dólares entregados por el mismo Estado para cubrir deudas? ¿Dónde están los millonarios saqueos hechos al Banco de Fomento Agropecuario?
¿Por qué permitieron los cuatro gobiernos areneros el crecimiento desmedido del contrabando, la corrupción, la delincuencia común, las pandillas y el crimen organizado? ¿Quiénes son los dueños de las agencias privadas de seguridad, con más de 30 mil agentes particulares, y los principales accionistas de las tiendas importadoras de armas de fuego y municiones?
Los responsables de todas las angustias y las tristezas de este pueblo, se atreven ahora a salir a la palestra y se presentan ante la opinión pública como redentores y defensores de la población, cuando son ellos los que causaron el descalabro económico del país con la imposición de la Ley de Integración Monetaria, conocida popularmente como “dolarización”.
Los gobiernos areneros son los únicos responsables de todos los males que actualmente padece El Salvador: ¿con quiénes surgió el desempleo? ¿con quiénes aumentó la delincuencia y el crimen organizado? ¿quiénes son los causantes de la migración de miles de salvadoreños hacia los Estados Unidos? ¿Quiénes son los responsables de la desintegración familiar? ¿quiénes son los responsables de las pésimas condiciones de salubridad en el país?
En primera instancia: los cuatro gobiernos de Arena. Los mismos que ahora sin el mínimo pudor pretenden darnos recetas y enseñarnos como controlar y eventualmente combatir a las pandillas; los ladrones que intentan darnos lecciones para custodiar las alcancías de las iglesias y las arcas del estado; los burros hablando de orejas…
Desde luego, habrá muchos salvadoreños que todavía crean en pajaritos preñados, compatriotas que festejen “las ocurrencias” de los corruptos, de los vendedores de ilusiones. Pero basta reflexionar y detenerse a pensar en los puntos que hemos señalado, para echar por tierra argumentos gastados, demagogia barata, cuentos para tratar de “levantar” la imagen o darle aires a un cadáver ambulante.
Esta parte de la historia ya se escribió: tantos los dirigentes, como el partido Arena, jamás volverán a entrar por las puertas de una democracia representativa que los mismos burgueses se inventaron. Podrán llegar otros; pero no los corruptos, los evasores de impuestos, los contrabandistas y los patrocinadores de las pandillas y el crimen organizado.
Publicado por pocote
Simpatizantes del FMLN » Los cínicos se lamen sus propias heridas
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