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2010/07/07

La Página-Mauricio Funes y las campañas imaginarias-Diario digital de noticias de El Salvador

 En LA PÁGINA no tenemos campañas en contra ni a favor del gobierno ni ningún otro grupo o sector. Tratamos de hacer un periodismo profesional y cumplir con las necesidades informativas de nuestros lectores.

Escrito por Jaime Ulises Marinero.07 de Julio. Tomado de La Página.

 

Aunque muchos colegas me dicen que no es cierto, yo sigo pensando que el ahora presidente de la República Mauricio Funes  fue el mejor periodista entrevistador  televisivo en el país. Siempre acucioso y poniéndose del lado de la población, como debe ser.

Conozco a  ex funcionarios y políticos de derecha e izquierda que me cuentan que cuando iban a ir a una entrevista con Funes se preparaban días antes y hasta contrataban servicios de asesores porque sabían que el entrevistador iba a ser persistente y no los iba a dejar tranquilos hasta escuchar la respuesta esperada.  Igual  era de persistente con los políticos opositores que con los del partido en el gobierno. Por eso era fácil que muchos, después de quedar en evidencia, de  hacer el ridículo o de decir lo que no debieron decir en la entrevista, salían acusando al periodista de tener una intención partidaria o, peor aún, una campaña.

Nunca se lo probaron, porque personalmente creo que no tenían pruebas, porque no había tales campañas. Simplemente Funes cumplía su papel de periodista  que se resume en ser fiscalizadores del orden social y de responder a las necesidades informativas de la población.

A veces Funes le daba importancia a esas acusaciones y se defendía. Lo hacía muy bien al reclamar pruebas y señalar a los funcionarios  de valerse de sus cargos para decir cosas sin fundamento. Incluso, cuando el gobierno anterior señalaba a los periodistas de alentar la delincuencia al informar sobre la realidad delictiva en el país, con tino de buen periodista salió diciendo que él no era tapadera de nadie para no informar sobre la realidad.

Como todo ciudadano Funes  tenía  derecho a incursionar en  la política y lo hizo, porque el binomio político-periodista es incompatible, renunció al periodismo para aspirar a la presidencia de la república. En realidad los periodistas somos por naturaleza social entes políticos ideológicos que debemos actuar con mucho profesionalismo a la hora de ejercer el periodismo para que en la medida de lo posible acercarnos a la tan deseada y lejana objetividad, que incluye imparcialidad y ética.

Funes, gracias al caudal acumulado como periodista que buscaba ser objetivo y a que el FMLN le abrió  un espacio luego de analizar que sumando   caudales (el de los votos duros del FMLN, el particular de Funes y el de los que estaban molestos con los gobiernos areneros) era posible ganar la presidencia de la república.  Y ganaron.

Ahora ya no es Mauricio Funes el buen periodista, ahora es Mauricio Funes el político que está obligado a demostrar que es estadista y que como tal está dispuesto a tomar buenas decisiones  de la mejor manera posible por el bien del país.

En lo personal creo que en este primer año transcurrido como presidente de la República, Funes no ha mostrado esos dotes de estadista que todos (los que votamos o no votamos por él) esperamos. Al contrario ha tomado decisiones que no son las esperadas y que a algunos ya los ha defraudado.

La gente votó mayoritariamente por él y el FMLN porque estaban cansados de ARENA, porque  fueron seducidos por la idea del cambio positivos y por algunas promesas puntuales como perseguir a la corrupción y la delincuencia, la creación una fábrica de empleo (las condiciones para generar empleo) y una apertura democrática tolerante, entre otras.

La gente también votó por Funes y el FMLN porque estaba sumida en una crisis económica que, aunque mundial, fue mal manejada  por los gobiernos anteriores, y porque estaba y está harta de tanta delincuencia.

Ha pasado un año y la delincuencia se ha agudizado a niveles horrendos como el hecho de que asesinos sean capaces de incendiar un microbús repleto de pasajeros en el que mueren quince personas y otras tantas resultan con quemaduras serias. En el presente año ya suman más de una docena de masacres. La violencia está imparable y el gobierno, a juicio de los diputados de oposición, siguen  sin planes concretos y hasta fáciles de ejecutar, como el hecho de bloquear toda salida de teléfono desde los penales, etc.

En su momento el ministro de Justicia y Seguridad, Manuel Melgar, acusó a los medios de promover o hacer apología de la delincuencia al informar sobre la violencia. El mismo Funes respaldó esa posición. A Melgar es posible que nadie lo haya asesorado sobre tácticas y estrategias de la comunicación social o análisis del mensaje a partir de los públicos, pero en el caso de Funes me parece que es una posición  intencionalmente sin fundamentos, porque él siendo comunicador de profesión sabe que los medios de comunicación tiene la función de orientar, educar e informar para trascender en la opinión pública y que una sociedad bien informada es una sociedad con poder de decisión. Los periodistas no podemos ni debemos ocultar la violencia existente en el país, porque si lo hacemos estaríamos siendo antiéticos y poco profesionales. Es una realidad de la cual hay que informar por necesidad propia de los públicos anónimos, heterogéneos y masivos. Por supuesto con los niveles  de ética y moralidad adecuada.

El mismo Funes, cuando era periodista, lo dijo públicamente: “Los periodistas no somos tapaderas de nadie”. Es cierto que   durante la administración del gobierno anterior se creó una alianza de medios para no dar a conocer la delincuencia en toda su dimensión, lo cual tenía como fin responder a un interés político del partido en el gobierno; empero fue una decisión de los dueños y avalada por los jefes de redacción que nunca debió haberse dado, porque ocultar la verdad es hasta cierto punto complicidad por omisión.

El miércoles 23 de junio, en cadena de radio y televisión, sin aportar pruebas, porque no las hay, el presidente Funes  acusó a medios electrónicos de mantener una campaña desestabilizadora psicológica de la población  y de pretender  atacar a instituciones de la democracia. Pues uno de esos medios es LA PÁGINA, periódico del cual soy, a mucha honra, jefe de redacción.

Como ciudadano y como periodista le pido al Sr. Funes que si tiene pruebas las presente, porque en su calidad de presidente de la República tiene que ser honesto con sus palabras y tolerantes en su ejercicio presidencial.

Recuerdo cuando en mayo de 2009 en una entrevista televisiva, cuando ya era presidente electo, desmintió a LA PÁGINA porque nosotros informamos el 24 de abril de ese año como iba a quedar conformado el gabinete de gobierno. Palabras más, palabras menos, dijo que había un periódico electrónico que había dado una lista falsa. Pues muchos de los nombres que dimos fueron confirmados por el mismo. No estábamos errados porque, con pruebas obtenidas con un alto nivel de reporteo, teníamos la certeza.

Ahora ocurre igual. De ninguna manera tenemos ningún tipo de campaña. Tenemos documentos que también poseen altos funcionarios de Seguridad y Defensa. En  lo personal espero que esos documentos estén en manos del presidente Funes porque así debe de ser. No es posible que al mandatario se le oculte información oficial o de trascendencia nacional, como cuando el FMLN, su partido, no le informó que el presidente derrocado hondureño Manuel Zelaya, iba a aterrizar en el aeropuerto de Comalapa horas antes de irse a refugiar a la embajada de Brasil en Tegucigalpa.

Sepa señor presidente que somos fieles fiscalizadores del orden social y que en ningún momento, le reitero, tenemos campañas contra nadie. Me imagino y puedo decir que estoy seguro, que cuando usted ejercía el periodismo, tampoco tenía campaña contra nadie, a pesar de las acusaciones de quienes se sentían agraviado por su trabajo periodístico.

Por supuesto que como humanos estamos expuestos a caer en errores y a corregirlos. Pero se equivoca, no tenemos campañas, más que nuestra misión de procurar ser independientes y de llenar las expectativas informativas de nuestros lectores. No somos de izquierda ni de derecha. Al margen de nuestra ideología individual somos un grupo de periodistas que intentamos ser  profesionales.

Sigo pensando que como periodista entrevistador de televisión usted fue el mejor. Creo, de verdad, que el país perdió a un gran periodista y ganó a un presidente el cual hasta ahora tiene el reto de demostrar que es un estadista que con acciones, más que con retórica, trabaja por el bien de los salvadoreños. Cuando realice esas acciones las vamos a difundir, esa es nuestra misión, no hacer campañas que solo son percibidas  por  quienes no tienen la razón y se vuelven enemigos de la tolerancia.

Diario digital de noticias de El Salvador

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