El giro que ha dado el caso, con la implicación de Cristiani, puede marcar un punto de inflexión en la posguerra salvadoreña, para vencer la impunidad.
Por Fernando de Dios.06 de Junio. Tomado de Contra Punto.
SAN SALVADOR – El “Caso Jesuitas” podría cambiar la dinámica de impunidad que reina en El Salvador desde 1993 –o la termina de enraizar—, dada la posibilidad cierta de que las instituciones del Estado salvadoreño se vean obligadas a detener a ex altos cargos del Estado y el Ejército por primera vez tras la guerra que sufrió el país entre 1980 y 1992.
Dadas las informaciones que se han conocido recientemente sobre el proceso que se lleva a cabo en la Audiencia Nacional española, es más que posible que el juez instructor del caso, Eloy Velasco, ordene la detención de 14 ex militares acusados de planear y ejecutar el crimen, entre los que se encuentran dos ex ministros de Defensa.
A ellos podría unirse el entonces Presidente de la República y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de El Salvador, Alfredo Cristiani, de quien varios testigos han afirmando que conocía que se iba a producir la matanza, que la autorizó y que después contribuyó a encubrir a quienes la planearon.
En la acción, ocurrida en la madrugada del 16 de noviembre de 1989, fueron asesinados seis sacerdotes jesuitas y dos mujeres. Cinco de los religiosos eran de nacionalidad española, razón por la cual en ese país aún hoy se investiga un episodio que en El Salvador ha sido judicializado en dos ocasiones sin llegar nunca a acusar siquiera a nadie con suficiente rango para idear y ordenar la masacre.
Prueba de fuego
El giro que está tomando el caso jesuitas, de alcanzar a los responsables materiales e intelectuales del crimen, pondría a prueba la endeble institucionalidad del país.
“Es una cuestión bastante trascendente, porque nunca en la vida de nuestro país se ha señalado a un jefe de Estado por estar involucrado en violación de derechos humanos. Este sería el primer caso”, indica el politólogo Antonio Martínez Uribe, en torno a la posibilidad de que Cristiani sea sentado en el banquillo de los acusados.
La situación que crearía tal escenario sería una prueba de toque para medir la madurez real de las instituciones y el Estado salvadoreños, para comprobar si realmente, tras casi dos décadas de terminada la guerra, en el país se puede comenzar a superar la impunidad.
“Es una cosa importante que incomoda a un poder establecido, que sigue siendo poderoso”, señala Martínez Uribe, para quien existe la necesidad de “rendir cuentas, no puede ser que haya habido tanto asesinato y que nadie se haga responsable”.
El analista sostiene que, procesar a alguien como Cristiani –en caso de que resulte querellado por la justicia española –causaría una situación de conmoción y caos político. Detrás de él hay un enorme aparato económico, político e incluso mediático.
El país, agrega, quizá no esté preparado para dar ese salto en la profundización de la institucionalidad.
El analista de izquierda Roberto Cañas también observa que este asunto afecta a “poderes importantes del país”, por lo que puede provocar “turbulencias”. No obstante, Cañas opina que "se va probar el grado de institucionalidad o la vulnerabilidad institucional que tiene este país”.
Todo depende de la CSJ
El juez Velasco ya ha enviado a la CSJ tres requerimientos de información sobre los acusados de los que el ente judicial salvadoreño solo ha satisfecho uno.
“En la CSJ hay una posición bien dividida en relación al caso que se está dando en España”, afirma la directora ejecutiva de la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (Fespad), María Silvia Guillén.
La jurista augura que, en caso de que se cursen las órdenes de detención contra estas personas, incluido Cristiani, los magistrados de la CSJ “no tendrían el valor de hacerlo” y objetarían con la acostumbrada jerga técnico jurídica.
“Ellos dirían que no es la justicia nacional, que no es en base a un tratado internacional que obligue al Estado a una cosa como ésa, y por tecnicismos legales no lo harían”, expone Guillén.
Y añade que "la justicia en El Salvador frente a los poderosos es poco efectiva”, por lo que, dado el poder político y económico que tiene Alfredo Cristiani, sería capaz de “volver fallida nuestra justicia en estas circunstancias”.
Es un análisis que, tácitamente, comparte la diputada del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) Lorena Peña, quien se muestra “contenta de que continúen las investigaciones”.
“Es bueno que en España terminen de esclarecer este caso, ya que aquí no hay condiciones”, declaró la diputada a ContraPunto.
Cuánto pesa un retrovisor
El director del sector agropecuario del Consejo Ejecutivo Nacional (COENA), Mario Acosta Oertel, no le da importancia a lo publicado en los periódicos españoles en relación a la posible participación de Cristiani –presidente del COENA —en el asesinato de los padres jesuitas.
“Todo es chambre, hipótesis. Esos temas ya están cerrados, terminados, ya fueron juzgados”, comenta Acosta Oertel a ContraPunto.
El “Caso Jesuita”, para el arenero, es el equivalente “a hacerle juicio a todos los descendientes de los españoles que vinieron a hacer tantas vejaciones a la raza indígena nuestra y que vinieron a robarse todo el oro y nuestros metales preciosos”.
“El Salvador necesita unidad y armonía. La sociedad salvadoreña tiene otros problemas, el tema de la guerra ya está superado”, remata el dirigente del partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA).
Observación esta última con la que coincide básicamente el analista de derechas Kirio Waldo Salgado al afirmar que “en El Salvador hay otros problemas más importantes”.
La gente lo que quiere es que mejore la economía y que cese la violencia, dice Salgado, por lo que “el tema jesuitas no está en la agenda prioritaria del pueblo”.
Al siempre utilizado argumento de pasar página para mirar al futuro, de que mirando por el retrovisor no se avanza, se suele responder con perspectiva histórica.
La abogada de la organización estadounidense Center for Justice and Accountability (CJA), Almudena Bernabéu, que presentó la querella que dio pie al proceso en España junto a otra organización española de derechos humanos, declaró a medios españoles que “cuando se dicten las órdenes de arresto se verá la voluntad política de Mauricio Funes”.
Al consultarle a Acosta Oertel sobre estas palabras, el dirigente responde tajantemente: “[Funes] ya pidió perdón, ¿qué más quieren? Lo que podemos recomendarle a Bernabéu es que busque marido mejor. Dejen descansar en paz a los muertos”.
De acuerdo a distintos expertos, como Kirio Waldo Salgado, no es en este caso el Presidente de la República el que debe ser interpelado, sino la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
Según Salgado, “si en un marco de posibilidades especulativas”, se determinara la participación del ex presidente Cristiani en los hechos, se produciría una petición de extradición desde España, que tendría que ser analizada por el ente supremo del Poder Judicial junto con la Fiscalía General de la República (FGR).
“La abogada Bernabéu está trasnochada. Quizá dio las declaraciones después de una noche de desvelo, porque es la CSJ la que tiene que determinar eso con la Fiscalía, no el Presidente de la República”, declaró el abogado y analista.
* Con reportes de Tomás Andréu y Magdalena Flores.
Ellos y nosotros sabemos de la participacion de Cristiani y todos sus militares en todo esto. Debido a la atencion que el caso concentra alrededor de la figura del expresidente se nos pasa en alto lo sanguineo de todo ese grupo de personas que por ahora y en El Salvador gozan de plena libertad cuando son ni mas ni menos que criminales asesinos.
ResponderEliminarLa impunidad no terminara con esto. La correlacion de fuerzas no es tan desfavorable para la derecha. Su debilidad es politica pero no economica. El grueso de gente que les rodea no esta dispuesto a dejar el paraguas derechista bajo el que han jurado vivir. El poder politico de la izquierda no da como para aplicar la justicia en ellos. Las elecciones arrojaron casi un 50-50% de votos. Los medios de comunicacion mas grandes en el pais callan serviles o fieles a su clase y sus correspondientes errores.
La iglesia calla, las organizaciones sociales no estan suficientemente desarrolladas como para ejercer un peso determinante en la exigencia popular de aplicacion de la ley a la cupula politica derechista. El frente esta encaminado a poder gobernar mas que ha resolver estos casos. Mas bien esta situacion llevara a la derecha a hinchar sus musculos y resistir y asi demostrar una vez mas que nuestro estado esta aun mas atrasado que antes, la broma es mas chistosa y lamentable a la vez. Nos comprobara lo lejos que estamos de vivir en un estado serio y robusto.
No, debilitamiento politico pero una burla a los principios democraticos.. seguiran inertes ante las macabras noticias alrededor del asesinato de los jesuitas... seguiran persignandose y clamaran el nombre de Dios... pero afuera y adentro de El Salvador sabemos como huelen y actuan los asesinos..no nos cansaremos de repetirle lo que su vida significa para los mas necesitados de este pais: miseria, sangre y dolor
ResponderEliminar