Comentarios mas recientes

2010/03/06

Contra Punto-Un cargo de confianza

Escrito por Beatriz Cortez. 06 de Marzo. Tomado de Contra Punto.

Este gobierno ha puesto al rubro cultural en un impasse, abandonando meses de trabajo colectivo esperanzador

SAN SALVADOR-La Oficina de la Presidencia es un cargo de confianza. La ley del estado moderno establece que por medio del ciclo electoral se genera una transferencia del derecho contractual del ciudadano común y corriente al poder ejecutivo, el cual a su vez se convierte en representante político del ciudadano común y corriente. Sin embargo, hay un problema con este sistema contractual. Al depositar en las manos del ejecutivo nuestros derechos contractuales, depositamos también la confianza de que nos los devolverá, siguiendo las promesas que nos hizo de proporcionarnos un gobierno con transparencia, responsabilidad, en el que estaríamos “todos en la cama o todos en el suelo”. Pero, si el ejecutivo decidiera, de forma arbitraria, dar y quitar estos derechos, dejaría dañado este contrato que establecimos todos con las elecciones del cambio.
El filósofo Espinoza argumentaba que los derechos contractuales que son asignados a los individuos en base a la ley también son derechos que le pueden ser quitados al individuo por medio de un proceso igualmente legal y absolutamente arbitrario. Por esta razón, Espinoza abogaba por el derecho natural, el cual no está basado en el concepto del contrato y, por consiguiente, no es transferible ni reducible. En su Tratado político Espinoza argumentaba:
“La promesa de fe a cualquier persona, [...] permanece válida mientras la voluntad de quien dio su palabra siga sin cambiar. Pues él, quien tiene la autoridad de romper promesas, de hecho, no ha separado nada de su propio derecho, sino que simplemente ha hecho un regalo de palabras. Si, entonces, él, siendo por derecho natural juez en su propio caso, llega a la conclusión, equivocada o correctamente [...] de que más daño que beneficio resultará de su promesa, por el juicio de su propia mente decide que la promesa debe ser rota, y por su derecho natural la romperá”.
A pesar de que el Señor Presidente Mauricio Funes aceptó la transferencia de nuestro derecho contractual el día 15 de marzo de 2009 tras prometernos un gobierno de cambio, y a pesar de las numerosas horas de trabajo por medio de las cuales se recopilaron los insumos de la población para generar el Plan de Nación que permitió elaborar los proyectos culturales que se implementaban desde la Secretaría de Cultura, el Señor Presidente ha demostrado por medio de sus actos que en su desempeño en el cargo no sigue la construcción del derecho contractual que dicta la modernidad sino el derecho natural espinoziano, el cual es mucho más anárquico. 
Fue así que el Señor Presidente Mauricio Funes, estampó su firma junto al sello oficial y bajo el emblema de “DIOS UNION LIBERTAD” el día 15 de febrero de los corrientes en una resolución emitida por medio del Secretario para Asuntos Legislativos y Jurídicos de la República de El Salvador en la cual destituye a los miembros de la Dirección Ejecutiva de las Oficinas de Cultura. En dicha misiva se afirma que el cargo al que se destituye a cada individuo se trata de “un cargo de confianza”. Como explicación única afirma la Oficina de la Presidencia con respecto al destinatario que “se ha perdido la confianza”.
Para agravar las cosas, a este acto arbitrario e inexplicable del Señor Presidente se añaden una serie de atentados contra la libertad de prensa. Hemos visto escritores y trabajadores de la cultura silenciados en espacios como el Suplemento cultural tres mil, el programa Semáforo en azul en Radio Cadena Nacional, y más recientemente, el retiro de Álvaro Darío Lara de Canal 10 tras ser censurado en su labor periodística cuando intentaba transmitir un programa con un debate sobre el tema de cultura que en estos momentos tiene importancia central para nuestro país. Simbólicamente estos actos de censura ocurren exactamente cinco años después de la renuncia del entonces periodista Mauricio Funes de su trabajo en Canal 12. 
En aquel tiempo, la salida del periodista Mauricio Funes de Canal 12 se explicaba en parte por medio de la presión financiera que los anunciantes hacían al canal. Ahora es más difícil explicar la falta de apertura que hay en los medios para discutir de manera saludable el tema de la cultura en el país. ¿Será que Casa Presidencial controla la circulación de información? ¿Será suficiente para un periódico que ha construido una reputación como independiente que su editor pertenezca a una comisión del gobierno del cambio? ¿Será que los fondos del estado deberán utilizarse para promoción del gobernante? ¿Será que no hay un entendimiento claro de lo que significa la cultura? 
Este gobierno no ha dado ninguna señal de tener un compromiso con la cultura de la que tanto se habló durante la campaña. Por el contrario, su actuar arbitrario nos ha llevado a un impasse en materia cultural y a perder meses de trabajo colectivo que habían generado un espacio donde soñar era posible. Sin embargo, hoy nuestra cultura sigue viva como siempre y los proyectos también siguen, aunque desde espacios desligados de la gestión del gobierno. Siguen porque la cultura es nuestro derecho. Lo que ha quedado dañado es ese contrato que establecimos en las urnas. Ojalá que el ejecutivo se ocupe de iniciar un proceso para repararlo cuanto antes. En lo que a mí respecta, sigo creyendo en lo que representa un gobierno del cambio. Estoy convencida de que la cultura tiene un carácter emancipador. Pienso que con el cambio hemos ganado la posibilidad de construir un El Salvador diferente. 
Sin embargo, en relación a su maltrato hacia la cultura y a la forma en que sus decisiones arrebatadas han afectado nuestros proyectos culturales colectivos, así como en lo que concierne a su falta de respeto al público en general, a quien no solamente no le proporciona usted una explicación de sus actos sino tampoco le permite ejercitar su derecho a la libertad de prensa, Señor Presidente, quisiera informarle [“DIOS, UNIÓN, LIBERTAD”] que se ha perdido la confianza. 

Un cargo de confianza

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comentarios que incluyan ofensas o amenazas no se publicaran.