Comentarios mas recientes

2010/02/09

EDH-Deben los haitianos tomar ejemplo aquí

Para colmar la copa, varios jefes policiales y el propio ministro de Seguridad han decidido que si no se habla de los asesinados, asaltados y violados, esos hechos no existen.

Editorial.09 de Febrero. Tomado de El Diario de Hoy.

La policía y las fuerzas de seguridad de Haití se han visto forzadas a matar, sin contemplaciones, a saqueadores, vándalos, asaltantes y potenciales homicidas que sean encontrados infraganti. En el caos en que ha caído el país después del gran terremoto (la nación más misérrima del Hemisferio después de Cuba) detener el total derrumbe priva sobre cualquier otro objetivo.

Socorrer a las víctimas y dar agua y comida a más de dos millones de damnificados será imposible si los criminales roban lo que encuentran y además matan al que se les opone. Por similares tragedias han pasado muchos países y el remedio casi siempre fue el mismo: restablecer el orden echando mano de todos los medios, como sucedió en el Este de Europa en los días que siguieron a la caída de Berlín.

A lo que resta de autoridad en Haití no se le ha ocurrido implantar la solución salvadoreña: prevenir más que combatir. A los facinerosos hay que disuadirlos por las buenas, predicarles lo que es la correcta conducta, guiarlos con ejemplos edificantes, perdonar. Por ese motivo es que la PNC tiene restringidos los patrullajes del Ejército, limitándolos a zonas donde la abnegada labor de prevención no se lleva a cabo. El Limón, la Campanera y lugares en los que hasta los policías sentían pavor, ahora son sitios de gran tranquilidad y convivencia.

Está siendo tan efectiva la prevención que cuando el Ejército realiza un patrullaje en zonas "conflictivas" (conflicto entre los honrados y los criminales que los agreden) todo está en orden: no hay ni un solo marero, ni un modesto asaltante. Quien llega a esos sitios buscando una pequeña dosis de crack o unas hojitas de marihuana regresa con las cajas destempladas: nada que comprar.

Se va el Ejército y por pura intuición los criminales regresan; aparece otra vez un carro armado y de nuevo ni una mala alma está allí para recibirlos.

El problema, aseguran, son los periodistas

Es un misterio por qué los haitianos no se hacen asesorar por salvadoreños para ordenar su territorio.

La prevención, las humanitarias consideraciones para los delincuentes menores de edad, el mejor trato en las cárceles, el desendurecimiento de las prisiones de alta seguridad, todo es parte de la gran pensada contra la delincuencia. Una importante iniciativa de la izquierda en los últimos meses ha sido la supresión de los tribunales especiales; no tarda, de seguro, en darse un ablandamiento de las leyes penales.

El primer paso en este sentido, por cierto, se dio hace más de doce años cuando fue promulgada, a instancias del entonces magistrado René Hernández, la ley del menor infractor, con los resultados que vemos.

Para colmar la copa, varios jefes policiales y el propio ministro de Seguridad han decidido que si no se habla de los asesinados, asaltados y violados, esos hechos no existen. Y para asegurarse de que no se hable, un coro de voces rojas está pidiendo la repenalización de faltas y delitos cometidos en el ejercicio de la libertad de expresión. Los verdaderos males de El Salvador se derivan de que la gente puede decir, criticar, exponer, apoyar o debatir sin censura o caución; lo procedente es adoptar el modelo cubano, donde al crítico lo mandan a la cárcel por veinte o treinta años. Es el modelo que Chávez está imponiendo en Venezuela.

elsalvador.com :.: Deben los haitianos tomar ejemplo aquí

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comentarios que incluyan ofensas o amenazas no se publicaran.