Escrito por Henry Campos. Publicado en LA PRENSA GRÁFICA.Viernes, 08 mayo 2009.
Por otro lado, muchos contribuyentes no han recibido información sobre la devolución del impuesto sobre la renta, pero se sospecha que no hay fondos para enfrentar el pago de las mismas. La Policía está racionando el gasto de combustible de las unidades de servicio a la comunidad. Muchas reparaciones de equipo e instalaciones de diversas instituciones no se han realizado por falta de fondos.
Mientras tanto, los gastos de propaganda y viajes se mantienen. Muchos anuncios nos siguen remarcando lo bueno que hacen determinadas instituciones en el último mes del actual gobierno. Se ha conocido que el presidente de la República se encuentra haciendo un viaje de despedida por Europa y Oriente Medio. La Asamblea Legislativa aprobó un decreto que permite a los partidos políticos que recibieron fondos del Estado para participar en elecciones y que no lo utilizaron a pagar la deuda en cuotas durante el plazo de cinco años y sin intereses.
Muchos ciudadanos ya tienen hechas sus conclusiones, pero aunque sea tarde es importante dar explicaciones a la población sobre lo que está sucediendo. Los hospitales públicos siempre se han caracterizado por el mal servicio y la falta de medicinas y equipo, pero no es aceptable que se reduzcan sus fondos, dando prioridad a otros gastos que no tienen beneficio o que es dudosa la ventaja que pueden dar al país. A estas alturas hacer publicidad de un gobierno que va a entregar el poder en unos días no tiene sentido. Es poco rentable para los intereses de El Salvador hacer un viaje de despedida presidencial por Israel, el Vaticano y Europa. Igualmente es injusto e inconveniente conceder plazos excesivos y condonar intereses en el pago de la deuda política que mantienen algunos partidos políticos.
En la actual situación de crisis es importante no solo informar a los ciudadanos lo que está ocurriendo, para evitar especulaciones que perjudiquen la economía, sino realizar acciones responsables para evitar que la acción del Estado se paralice o se perjudique gravemente. Una de esas conductas esperadas por muchos años es la aprobación de una ley de acceso a la información pública que obligue a los funcionarios a ofrecer todos los datos relevantes o información de trascendencia pública que el ciudadano desee conocer o deba conocer. Por ejemplo no se sabe el monto real de la deuda de los partidos políticos y los pagos realizados y no hay disposición de las instituciones del Estado para ofrecer tales datos. Otra acción que es importante es establecer prioridades en el gasto y justificaciones que el ciudadano debería conocer.
Es muy probable que existan argumentos o razones convincentes sobre ciertas decisiones o actos del Estado, pero no es conveniente guardárselos para sí, sino exponerlos a la luz pública y a la observación y crítica de los ciudadanos. Talvez lo que ahora parece que son decisiones erróneas de la administración son, en realidad, las convenientes.