Escrito por Eric Lemus. 10 de Febrero. Tomado de LA PÁGINA
La ola de violencia que agobia a los salvadoreños dentro del territorio nacional sobrepasó las fronteras y llegó hoy a la sede del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en el corazón de Europa.
La delegación de El Salvador llegó a la ciudad suiza de Ginebra en el marco de la séptima sesión del Grupo de Trabajo de la ONU, que desarrolla esta semana el Examen Periódico Universal (EPU) sobre la situación de los derechos humanos entre los países miembros.
La misión salvadoreña, que estuvo presidida por el Viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Castaneda, defendió los avances del gobierno en la defensa de los derechos humanos.
El mayor problema
Sin embargo, los representantes de países como Estados Unidos, Canadá y Eslovenia llamaron la atención de la delegación oficial por el índice de violencia que tiene como blanco la mujer y los niños.
John C. Mariz, el representante de los EE.UU., dijo que El Salvador debe “ejercer control en los abusos cometidos por presos contra otros presos, así como las prácticas corruptas de funcionarios de prisiones que han permitido la violencia”.
Mariz celebró que el país centroamericano “se haya acercado a la juventud desfavorecida mediante la creación de programas sociales y oportunidades económicas a las comunidades más pobres”.
El funcionario estadounidense recalcó que “este aporte es vital para reducir que los jóvenes entren en las bandas de delincuentes y también para reducir la violencia”.
La mejor carta
En la posición oficial, el viceministro Castaneda resaltó logros como la creación de la Secretaría de Igualdad Social y el respeto por el rescate de la memoria histórica.
Castaneda expuso los alcances y las dificultades del Estado salvadoreño, resaltó las políticas sociales que promueve la administración de Mauricio Funes y destacó de forma vehemente el reconocimiento que otorga esta administración en temas como el derecho de las víctimas por la guerra civil.
“El señor presidente, durante su intervención ante la Asamblea General de la ONU el pasado mes de septiembre de 2009, reconoció por primera vez el derecho de estas víctimas a la verdad, la justicia y la reparación”, dijo el vicecanciller.
“El nuevo El Salvador se suma a los países que han emprendido valientemente el camino para decir: nunca más a las violaciones a los derechos humanos, nunca más al uso de la violencia, nunca más al abuso de las instituciones, nunca más a la represión para silenciar ideas”, agregó.
La preocupación
Pese al aplauso de los delegados asistentes y el saludo de representantes de Argentina, Chile, Cuba, Ecuador, México y Venezuela, por ejemplo, los europeos no perdieron de vista el escenario que atraviesa El Salvador en este momento.
Anja Marija Ciraj, delegada presidenta de Eslovenia, argumentó que “alarman las cifras de niños que han padecido algún tipo de abuso físico (…) recomienda que tome medidas específicas que tome medidas contra todo tipo de castigo físico, incluso en el campo doméstico”.
Asimismo, Reino Unido, Canadá y Holanda reiteraron la preocupación por abusos policiales, el elevado índice de femicidios y la impunidad con que violan los derechos de la niñez.
Christopher Lomax, de Gran Bretaña, llamó a la delegación nacional a demostrar “un compromiso para resolver los asuntos legales pendientes de la guerra civil tales como la impunidad, investigar casos de desaparición forzada y garantizar el derecho de justicia para todas las víctimas”.
De acuerdo al protocolo que rige esta sesión de la ONU, el gobierno salvadoreño decidirá dentro de dos días si acepta, rechaza o posterga referirse a las recomendaciones que le hayan manifestado los países que participaron en el encuentro del Consejo de Derechos Humanos.
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