El tema ha vuelto a la mesa en el país a raíz del proceso penal que se ventila en España por el caso jesuitas. El 16 de enero de 1992 se firmaron en México los Acuerdos de Paz entre el Gobierno y el FMLN, que acabaron con 12 años de guerra en El Salvador.
Escrito por José Zometa.11 de Enero. Tomado de El Diario de Hoy.
La investigación abierta en España del caso jesuitas ha tenido su resonancia localmente con grupos de familiares de muertos durante la guerra de los años 80, que pregonan por la derogación de la Ley de Amnistía. Sin embargo, líderes cristianos, tanto católicos como evangélicos, coinciden en que eso no debe hacerse porque acabaría con el clima de paz que ha permitido la convivencia en estos años.
Luego de los Acuerdos de Paz firmados en enero de 1992 para poner fin a 12 años de guerra interna, los salvadoreños también se pusieron de acuerdo para crear y aprobar en 1993, una Ley de Amnistía que perdonó a los integrantes, tanto del Ejército como de la entonces guerrilla del FMLN, los crímenes que cometieron durante la guerra. Eso ha permitido que por casi dos décadas los salvadoreños puedan vivir en paz. Inclusive permitió que muchos protagonistas o dirigentes de la ex guerrilla se insertaran a la sociedad y a la política, y, hasta aspirar a cargos públicos como los que ostentan actualmente varios líderes ex guerrilleros que ahora forman parte del primer gobierno de izquierda en el país.
Aún así, grupos de izquierda han recurrido a instancias internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para dejar sin efecto la Ley de Amnistía.
Pero experimentados abogados y ex magistrados de la Corte Suprema de Justicia salvadoreña consideran que, jurídicamente, ya no se puede procesar a personas que participaron en la guerra interna por los delitos cometidos en ese marco (ver nota aparte).
Sobre este tema líderes religiosos van más allá y advierten lo nocivo que sería derogar la citada ley, pues eso ha permitido la reconciliación nacional.
El pastor general del Tabernáculo Bíblico Bautista Amigos de Israel, Edgar López Bertrand, así lo considera. "Para mí es el ejemplo extraordinario de una reconciliación, porque nosotros lo ocupamos, matrimonialmente hablando, que no hay reconciliación si se siguen mencionando los errores del pasado; lo mismo sucedería en el país, no habría reconciliación si se siguen recordando los errores del pasado", valoró el hermano Toby.
Consideró que eliminar la Ley de Amnistía sería abrir no viejas, sino "nuevas heridas".
"Yo creo que es importante aprender a perdonarnos. Lo más fundamental en esto es que nos perdonemos y que no estemos removiendo todo el pasado que nos avergüenza y que nos causa dolor. Gracias a esa ley se pudo restaurar la paz, por lo menos política, en la nación", manifestó el pastor Numa Rodezno, pastor de la iglesia Comunidad Cristiana.
El Arzobispo de San Salvador, monseñor José Luis Escobar Alas, ha manifestado en reiteradas ocasiones su preocupación por las consecuencias que pueda acarrear si se elimina la citada ley.
"Hay que decir que el derogar la Ley de Amnistía y llevar al tribunal todos los casos de la guerra, habría que ver si eso conviene en este momento hacerlo o no, porque eso significaría posiblemente una situación difícil", dijo en una ocasión el líder católico al ser consultado sobre el caso del asesinato de monseñor Óscar Arnulfo Romero, perpetrado el 24 de marzo de 1980.
Aún más, dejó entrever que la violencia podría retornar. "Nosotros estaríamos encantados en conocer la verdad, pero nos preocupa la situación nacional pues quizá no se sanen las heridas, sino, que se abran y volvamos a una situación violenta", externó.
Quien de alguna manera tuvo una opinión distinta fue Mario Vega, pastor de la Misión Cristiana Elim, pues considera que no necesariamente debe enjuiciarse a los autores de los crímenes políticos, aunque es importante que se conozca la verdad.
"Yo creo que es un paso necesario que se tiene que dar para que se pueda conocer la verdad de las cosas. Se pudiera abrir la posibilidad de encontrar la verdad, pero que hubiese un acuerdo de que no habría repercusiones penales posteriores, porque lo que se busca es solamente conocer la verdad, que haya una reconciliación sobre la base del perdón", planteó Vega.
Pero todo lo anterior cobra más valor y sentido cuando dos firmantes de la paz, como lo son el general Mauricio Ernesto Vargas y el analista político Salvador Samayoa, rechazan la derogatoria de la Ley de Amnistía. Ambos estuvieron en los dos bandos en la guerra: el primero estuvo en la Fuerza Armada, y el segundo, en la entonces guerrilla del FMLN.
elsalvador.com :.: Líderes religiosos en contra de que reviertan la Ley de Amnistía
A estos sres no se les puede tomar en serio. La tarea principal de estos sres religiosos es llevar el mensaje de Dios a todos y en especial a los que se enfrentan a la realidad salvadoreña a puro fisico, los mas desposeidos y vean el tremendo fracaso religioso en ES: una sociedad en ruina. Mucho podrian haber hecho las iglesias( y pueden hacer todavia) para mermar la descomposicion que sufrimos. Mejro se dedican a " profesar" acerca de asuntos politicos sobre los cuales ellos evidentemente no pueden razonar pues no es de su competencia. La prioridad de estos sres debe ser el rebaño!
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