La Página analiza paso a paso, los informes que emitieron el Servicio de Estudios Territoriales (SNET) y la Dirección de Protección Civil. Es posible que ambas entidades hayan minimizado la magnitud del fenómeno que enfrentaría el país
Última actualización: 10 DE NOVIEMBRE DE 2009 10:03. Tomado de La Página.
A pesar de que el Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET) advirtió a Protección Civil que con la cantidad de agua caída entre las 7:00 a.m. del viernes 06 de noviembre y las 7:00 am del sábado 07, “la evaluación indicaba que habían zonas donde la suceptibilidad (a deslizamientos) se había incrementado, en especial, en la zona de Alegría, y los volcanes de San Vicente y San Miguel”, las autoridades mantuvieron la alerta verde.
Fue precisamente en los municipios de Verapaz, Guadalupe y Tepetitán, en las faldas del volcan de San Vicente, donde se dieron los derrumbes que ocasionaron más de 50 fallecidos. El dato del SNET, técnicamente, obligaba a aumentar el nivel de alerta para evacuar a las personas que vivían en esas zonas de riesgo, ni siquiera se avisó a los comités de protección civil de los municipios sobre el peligro que corrían las familias asentadas en las faldas de los volcanes.
Protección Civil no cambió el nivel de alerta con ninguno de los informes emitidos por el SNET hasta antes del sábado al mediodía. Es más, en las mismas declaraciones que diera el director Jorge Meléndez hay contradicciones, tanto en la información como en las recomendaciones.
Las explicaciones del fenómeno que afectaría a El Salvador comenzaron a circular desde el jueves 5 de noviembre a las 4:00 p.m. Ese día se decretó la alerta verde, que tal y y como lo indica la “Ley de Protección Civil, Prevención y Mitigación de Desastres”, la Alerta Verde es “el estado que se decretará cuando se tenga la presencia de un fenómeno natural que por su evaluación, comportamiento y características se percibe, dentro de un nivel de probabilidad, con un grado de amenaza previa, de la cual pueden considerarse ciertas medidas de protección determinadas y específicas que aseguren una condición cautelosa y de vigilancia por la probable y cercana ocurrencia de un evento adverso”.
En este sentido, se dijo: “la Dirección General de Protección Civil, Prevención y Mitigación de Desastres declaró hoy Alerta Verde en todo el territorio nacional porque se prevé una situación de temporal, debido a la combinación de dos fenómenos meterológicos que podrían generar lluvias intermitentes menores a 100 milímetros durante los próximos tres días a partir de este viernes, sábado y domingo”.
En ese mismo informe, esa dirección explica que una Baja Presión y la llegada del huracán Ida a las costas de Nicaragua serían los causantes de un “temporal”. Aún así, su director, Jorge Meléndez, aseguró que -de acuerdo al SNET- el fenómeno “no afectará directamente el territorio salvadoreño”.
Al final de reporte de ese día, la Dirección pide “retirarse de posibles deslizamientos como cárcavas o taludes, retirarse hacia lugares seguros o buscar albergues. Se sugiere a los agricultores que recolecten la cosecha de frijol y la coloquen bajo techo”.
Para el viernes 6 a las 4:00 p.m., la Dirección -siempre con los datos del SNET- aseveró que el sistema de Baja Presión se había debilitado y que las lluvias intermitentes rondarían los 60 milímetros. Meléndez también indicó que la situación climática sería “favorable para los agricultores de frijol porque se espera que el daño a este cultivo no se presente”.
A pesar de que las condiciones parecían favorables y que el huracán no afectaría a El Salvador, según las palabras de Meléndez, la Dirección advierte -en el mismo informe- que “cabe la posibilidad de que se originen derrumbes en taludes y en las zonas vulnerables, cercanas a viviendas o en las principales carreteras con pendientes pronunciadas”.
Al final, se vuelve a solicitar a los salvadoreños que se “retiren de posibles deslizamientos como cárcavas o taludes, retirarse hacia lugares seguros o buscar albergues. Se sugiere a los agricultores que recolecten la cosecha de frijol y la coloquen bajo techo”.
Contradicciones
Por un lado, se dice que Ida no afectará al país y que las cosechas de frijoles no se verán afectadas. Pero por otro, se les dice que deben alejarse de las áreas suceptibles a deslizamientos y que es mejor recoger la cosecha de frijol. Al final, producto de las lluvias, 50 mil manzanas de cultivos de frijoles se perdieron. Un 40 por ciento de los cultivos a escala nacional.
Si estaba alertando de deslizamientos y de pérdidas de cosechas, ¿no debió acaso Protección Civil elevar el nivel de alerta? El ingeniero Manuel Díaz, gerente de Geología del SNET, dijo en la conferencia de prensa del lunes al mediodía -transmitida en vivo por Canal 10- que “la evaluación indicaba que habían zonas donde la suceptibilidad (a deslizamientos) se había incrementado, en especial, en la zona de Alegría, y los volcanes de San Vicente y San Miguel”.
Es más, el informe del viernes señalaba que la cuenca del río Goascorán, en La Unión y las zonas urbanas de este y San Miguel se encontraban en riesgo. Advertían de crecidas repentinas de ríos que desembocan a las costas.
El sábado 7, el SNET señaló que su boletín de las 12:25 pm, que habría “lluvias intermitentes en horas diurnas y nocturnas sobre el territorio nacional, con moderada intensidad, con énfasis en el sector costero, cadena volcánica de la zona centro y oriente del país, donde inclusive se preveían lluvias más frecuentes y de mayor intensidad”.
Para esta hora, Díaz asegura que los niveles de agua caídos desde las 7:00 am del viernes y las 7:00 a.m. del sábado, ya advertían los deslizamientos que entre la noche del sábado y la madrugada del domingo sepultó a los habitantes de los municipios cercanos al volcán de San Vicente.
Ante este reporte, Protección Civil no se pronunció, mucho menos cambió la alerta, pese a que ya ameritaba evacuaciones de los residentes en los municipios ubicados en las faldas del Chichontepec.
Los medidores del SNET empezaron a registrar el agua desde las 7:00 am de ese sábado hasta las 7:00 am del domingo 8. En ese lapso se midieron 355 milímetros de agua y el 80% de esa cantidad cayó entre las 9:00 pm del sábado y la 1:00 pm del domingo.
En la advertencia del jueves, se dice que llovería 100 milímetros en “los próximos tres días a partir de este viernes, sábado y domingo”. En el reporte del viernes, se dice que el fenómeno se debilita y que llovería 60 milímetros.
Muchos dicen que la naturaleza es caprichosa y sobre todo... impredecible. Entonces, ¿cómo advertir de un desastre?, ¿cómo prevenir las tragedias?, ¿cómo proteger a la gente?, ¿por qué Protección Civil no dijo nada el sábado por la mañana... o al mediodía?
Esta institución, encargada por ley de prevenir el desastre, se ocupó de la alerta hasta el domingo, cuando las vidas de 130 personas se habían apagado. Entonces, subió el nivel de alerta de verde a naranja, para los departamentos de San Salvador, La Libertad, San Vicente, La Paz y Cuscatlán. El resto del país se quedó en verde.
La noche del sábado y madrugada del domingo ya habían condiciones para decretar una alerta roja. No obstante las autoridades decidieron dejarla en verde y fue hasta las 11:00 de la mañana del domingo que la elevaron a naranja.
La alerta naranja “se activará ante el hecho de que se intesifique el riesgo, logrando alcanzar un nivel crítico mayor del 75%, teniendo la posibilidad de producir serios daños hasta lograr que se necesite la participación de los grupos de búsqueda y rescate y la asistencia médica y alimentaria de albergados, tal como lo estipule el plan”, dice la normativa.
El geológo Díaz asegura que ningún fenómeno es totalmente predecible. “Definitivamente no, porque la tormenta que cayó, con esa cantidad de agua... no... es extraordinaria. No existen registros históricos de algo así... hay algunos datos recientes como Mitch y Stan, pero no se comparan”, argumenta el especialista.
Siguen las preguntas: ¿qué falló?, ¿quién falló? Díaz asegura que no es el SNET el encargado de decretar una alerta y menos de elevar los niveles. Señala que ellos envían la información a Protección Civil y es el director, en este caso Meléndez, quien toma la decisión junto a un equipo de especialistas.
LA PÁGINA intentó obtener la versión de Meléndez desde las 4:00 pm del lunes 09 de noviembre. El funcionario respondió su celular a eso de las 8:00 pm Y argumentó que no podía atender la petición porque se encontraba en la reunión de evaluación de daños.
LA PÁGINA quería preguntarle ¿por qué no procedieron a incrementar la alerta cuando conocieron sobre el peligro de delizamientos en los volcanes? y ¿por qué no dieron la voz de alerta para proceder a las evacuaciones?
A lo mejor algunas muertes pudieron evitarse.
NIVELES DE ALERTA
NIVEL
SIGNIFICADO
QUE HACER
ALERTA
VERDE:
Se declarara de carácter preventiva, cuando se tenga la presencia de un fenómeno que por su evolución, comportamiento y características se percibe, dentro de un nivel de probabilidad, con grado de amenaza previa, de la cual pueden considerarse ciertas medidas de protección predeterminadas y específicas que aseguren una condición cautelosa y de vigilancia por la probable y cercana ocurrencia de un evento adverso.
Las personas deben estar atentas por la emergencia y a las indicaciones que emiten Protección Civil y el SNET, para evitar cualquier especulación sobre lo que pueda ocurrir.
ALERTA
AMARILLA:
Se declara cuando se mantiene el desarrollo de una amenaza, en la cual se encuentre aumentada en un 50% la probabilidad de afectación por el evento, logrando mayor grado de certeza del peligro que pueda existir o si sobre el territorio Nacional ya existiese daños menores a la infraestructura por causa del evento mayor esperado.
Los informes técnicos son cruciales para conocer como evoluciona un evento. Para el caso, la actividad volcánica.
ALERTA
NARANJA:
Se activará ante el hecho que se intensifique el riesgo, logrando
alcanzar un nivel crítico mayor del 75% teniendo la posibilidad de
producir serios daños hasta lograr que se necesite la participación
de los grupos de Búsqueda y rescate y la asistencia médica y
alimentaria a albergados tal como los estipula el plan.
Atender las recomendaciones giradas previamente por los organismos de socorro, el SNET y Protección Civil.
ALERTA
ROJA:
Se activará cuando la magnitud generalizada del evento ha logrado impactar de manera severa hasta producir una situación de desastre, debiéndose aplicar la atención de acuerdo al Plan de Emergencia, disponiendo en un momento dado de todos los recursos que el Estado necesite para dar seguridad y salvaguardar a la población que se encuentre afectada o en situación de riesgo.
Mantener la calma y no entorpecer las labores de rescate que deberán realizar los cuerpos de socorro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Comentarios que incluyan ofensas o amenazas no se publicaran.